domingo, 26 de abril de 2020

Hoja del Sur 1246

Bill Gates
En 2015, el cofundador de Microsoft, Bill Gates, subió a un escenario en la ciudad de Vancouver, Canadá, empujando en una carretilla un gran barril negro con los sellos del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El barril, explicó, era lo que muchas familias guardaban en el sótano de sus casas cuando él era niño y estaba lleno de comida enlatada, agua y otros artículos necesarios para sobrevivir la gran amenaza de la época: una guerra nuclear.
Pero, en esta ocasión, Gates no venía a hablar de un Apocalipsis atómico, sino de lo que él vaticinaba sería el próximo gran riesgo de una catástrofe global: una pandemia causada por un virus altamente infeccioso que se propagaría rápidamente por todo el mundo y contra el cual no estaríamos listos para luchar.
Esa es precisamente la situación en la que nos encontramos ahora: una amenaza “no de misiles, sino de microbios”, como expresó.
Bill Gates dio su charla TED en el contexto de la epidemia de ébola que, entre 2014 y 2016, cobró unas 10.000 vidas y afectó principalmente a tres países en África Occidental antes de extenderse limitadamente a otros países, incluyendo Estados Unidos, Italia y España.
La presencia del nuevo coronavirus ya ha sido confirmada en 15 países de América Latina: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, Honduras, México, Panamá, Perú, República Dominicana Paraguay y Venezuela. El primer caso "latinoamericano" de covid-19 se registró en Brasil el 26 febrero, seguido de México dos días después.
A pesar de que el virus ya llegó a la mayoría de los países de la región, el número de casos hasta la fecha es relativamente bajo comparado con continentes como Asia y Europa e incluso Estados Unidos.
Una de las cosas que más alarma crea es que, a diferencia del SARS o el ébola, el virus originado en Wuhan puede transmitirse de persona a persona, antes de que estas manifiesten síntomas. 
Por esta razón, tomar medidas de prevención es más vital que nunca. Una de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud es lavarse las manos. El coronavirus SARS-CoV-2 se propaga a un ritmo vertiginoso por el mundo, incluyendo América Latina.
Todos los países de la región ya han reportado casos de covid-19, la neumonía causada por el nuevo coronavirus que la Organización Mundial de la Salud describe como pandemia.
Y la mayoría ya también reporta ejemplos de transmisión local, lo que explica por qué en algunos el número de infectados con el coronavirus se duplica cada dos días.
Otro estudio publicado en la revista médica británica Lancet sobre los datos de 99 pacientes infectados con el virus reveló que la edad media era de 55,5 años y que había infectados tres veces más hombres que mujeres.
Parte de la conclusión de los doctores es que "es más probable que [el coronavirus] afecte a los hombres mayores que ya tenían alguna otra enfermedad
"Las personas mayores y aquellas con afecciones médicas preexistentes (como presión arterial alta, problemas cardíacos o diabetes) parecen ser más vulnerables", dice la OMS.
La tasa de mortalidad general, de acuerdo con el estudio más completo sobre el brote realizado por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCDC), es de un 2,3%, siendo las personas mayores de 80 años las que corren más riesgo, con un índice de mortandad del 14,8%.
La investigación del CCDC asegura que alrededor del 80,9% de las infecciones del nuevo coronavirus se clasifican como leves, el 13,8% como graves y solo el 4,7% como críticas, lo que incluye insuficiencia respiratoria y multiorgánica, y shock séptico.

Los medios impresos
Por Urbano Calle
Los medios de comunicación impresos de Bolivia corren un alto peligro de colapso económico por la crisis sanitaria mundial provocada por la pandemia del coronavirus que impide que continúen con su labor cotidiana y generen ingresos. Actualmente la totalidad de los medios impresos llegan en versión digital por las redes internet.
La totalidad de los medios impresos, entre ellos Hoja de Sur, no reciben avisaje que les permite editaren físico sus publicaciones, fuente importante para su sostenimiento tanto de las empresas como de nuestros lectores con los avisos de empresas y los llamados clasificados, de oferta y compra venta, de bienes y servicios.
Sin duda el avisaje es la principal fuente de ingresos de los medios impresos ya que, en caso de los periódicos , de formato tabloide y estándar llegan a su público con un precio que deben compartirlo con los conocidos canillitas y kioscos de venta.
Por estas características uno de los sectores más perjudicados son los impresos, que por las medidas de cuarentena total se ven imposibilitados de cumplir con sus tareas cotidianas de llegar en forma directa al público destinatario , mediante sus entregas impresas.
Marco Antonio Dipp, presidente de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), mediante su cuenta de Twitter expresó que los ingresos económicos de los medios de comunicación escritos dependen en un 95% de la venta de las ediciones impresas, de las cuales proviene el sustento de aproximadamente 1.000 trabajadores en todo el país, sin mencionar a los canillitas encargados de la venta al detalle que según datos propios alcanzan a un número de 500 a lo largo del territorio patrio. Todo el personal, de los principales periódicos a nivel nacional, fue replegado para velar por su seguridad y en estricto cumplimiento de las disposiciones del Gobierno central.
“A pesar esta situación y los riesgos actuales, seguimos trabajando minuto a minuto para llevar a todos los bolivianos, mediante ediciones y plataformas digitales, la información más confiable; arma indispensable en la batalla contra el coronavirus” señalaba Dipp, resaltando la labor de los medios impresos que continúan informando a la población mediante el uso de otros espacios tecnológicos muy distintos a su tradicional presentación al público.
La semana pasada la Asociación Nacional de Prensa (ANP) manifestó en un comunicado esta difícil situación, que atraviesan los medios impresos, en carta dirigida a la Presidente Janine Áñez a la que, hasta la fecha, aún no ha dado respuesta.

80 intelectuales, escritores y artistas piden a la
presidente Áñez atención urgente a los diarios


El Gobierno boliviano no ha dado respuesta a la carta que la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) le envió el 6 de abril. Los medios impresos de Bolivia, con graves dificultades económicas al no percibir recursos por la emergencia sanitaria que vive el país, están al borde del colapso, por lo que han pedido auxilio a la presidenta del país, Jeanine Áñez. No obstante, hasta ahora no han obtenido respuesta del Gobierno. A esa solicitud se han sumado 80 intelectuales, escritores y artistas, que piden al Ejecutivo nacional, urgente “atención a los diarios”

Ref.: Situación de la prensa escrita del país
De nuestra mayor consideración:
A tiempo de saludar a su autoridad y desearle el mejor de los criterios para gestionar la crisis sanitaria que vive el país, así como para afrontar las dificultades económicas y sociales emergentes de ésta, nos dirigimos a usted con el fin de expresarle nuestra profunda preocupación sobre un aspecto que, a pesar de ser muy importante para la sociedad boliviana, podría equivocadamente no parecer urgente.
Nos referimos a la difícil situación económica que atraviesan los periódicos del país, la cual ha sido comunicada por éstos en días pasados, mediante una carta hecha pública por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP).
Esta situación se origina en la no circulación de sus ediciones impresas y la consiguiente caída de sus ingresos publicitarios y por venta de ejemplares, versus la necesidad de seguir cumpliendo con sus habituales obligaciones laborales y solventar gastos operativos cotidianos; puesto que continúan realizando su labor informativa digital, no sólo de manera normal sino incluso extraordinaria, al existir en estas circunstancias una mayor necesidad social de información actual, objetiva, cualificada y verificada.
Como usted bien conoce, señora Presidenta, la existencia y funcionamiento de la prensa es vital para las sociedades democráticas, tanto mejor si existe una amplia cantidad de medios públicos y privados de comunicación que representen una pluralidad de puntos de vista, lo que no ha sucedido siempre en nuestro país.
En este contexto, como intelectuales, escritores y artistas, nos permitimos llamar su atención sobre la urgencia de que el Estado pueda apuntalar a la prensa escrita boliviana, que por su naturaleza y características cumple una labor informativa de amplio calado y, además, destina importantes espacios a la difusión del pensamiento crítico y la producción cultural, que no es de exclusivo interés de un sector sino de todos los ciudadanos.
El soporte extraordinario que mencionamos podría concretarse a través de un fondo estatal de fomento distribuido de manera ecuánime, o bien mediante otras iniciativas que su gobierno tenga a bien concebir y desarrollar; velando de esta manera no sólo por las empresas periodísticas y sus trabajadores, al ser este uno de los sectores empresariales más golpeados por la presente crisis, sino ante todo por la buena salud democrática del país.
A la espera de sus determinaciones y agradeciéndole por su atención a estas consideraciones, nos despedimos saludándola atentamente,
Firmas de conocidos intelectuales de Bolivia

Tiempo libre no debe
ser perdido ni olvidado
Por Armando Mariaca V.
El tiempo que dura el coronavirus, incluyendo las semanas de encierro obligado debido a las pandemias declaradas, hay que considerarlo positivamente si de ello logramos conseguir frutos que pueden ser muy beneficiosos para todos y que, más temprano que tarde, pueden servir para no repetir yerros que no han faltado en estas épocas transcurridas en angustias y preocupación. Este tiempo debería servir a todos para corregir errores, modificar comportamientos y, de ser posible, enmendar lo mal hecho y perfeccionar lo bien realizado Sería interesante y constructivo que todos, sin distinción alguna, hagamos una especie de examen de conciencia, ver, como en pantalla de televisión, cuánto y cómo ha transcurrido nuestra vida y qué es lo positivo y lo negativo; examinar qué sería posible mejorar y qué oportuno sería corregir o modificar decretos y leyes que estarían obsoletas y que precisan actualización, especialmente en el campo de la naturaleza, la salud, la educación y todo lo que convenga a los derechos humanos.
De todo lo sufrido y experimentado por casi todo el mundo, habría que sacar conclusiones que sean positivas, que sirva para cambiar conductas y procedimientos que han hecho a muchos hombres egoístas, avarientos, creídos, petulantes, ambiciosos que han derivado en guerras y enfrentamientos causantes de guerras y práctica de hechos que han hecho del hombre el peor enemigo del hombre. Toda esa clase de seres humanos han degradado a la humanidad y han complotado contra Dios, contra la naturaleza y contra generaciones de seres humanos que actuaron como dictadores y tiranos que han avasallado a la humanidad con el objetivo de esclavizarla y hacerla dependiente de conductas de sátrapas que solamente tenían por objetivo supremo servirse y no servir al género humano. 
No sería justo que un mal como es el coronavirus se lleve los “méritos” su obra y es la humanidad de las actuales generaciones la que tiene que sacar conclusiones para contar con los precisos y positivos medios que permitan derrotar a todo lo que pretenda destruir la obra de Dios y el mayor bien que se posee con la vida. Cada quien, pues, en su entorno estaría encargado de ver qué cambios corresponden y cuánto bien se podría hacer con ellos; de otro modo, corremos el riesgo de seguir en la misma noria de idénticos yerros y sin cambios que permitan vivir en paz y concordia, en armonía y entendimiento entre naciones donde la paz sea cierta, constructiva y permanente.
Si se toma conciencia de lo padecido con el coronavirus, casi con seguridad que los cambios serán positivos y, nada raro, viviremos nuevas etapas de la vida porque, además, así lo exigen las nuevas generaciones que por siempre merecerán las bendiciones del Creador para no padecer lo que hasta ahora, con paciencia y estoicismo sufre la mayoría de los pueblos.

DESDE LA TIERRA
EL RETORNO DE LAS ABUELAS
POR LUPE CAJÍAS
La mayoría de los chefs que ganó alguna estrella Michelin cuenta en entrevistas que aprendió el gusto por cocinar en su casa; casi siempre, la nostalgia de las recetas preparadas por la abuela, los ingredientes, los olores, los colores, las formas y el largo ritual que se desarrollaba en un espacio cálido.
Territorio de las mujeres, de las generaciones de mujeres, porque ahí cabían todas, las más ancianas, la tía solterona, la vecina del conventillo, las hijas, la cocinera. Ahí se aprendía a hornear empanadas y también las historias de la familia, de la comunidad, de la humanidad. Corrían cuentos y cuentas sobre mitos y leyendas; muchos susurros que subían de tono cuando cada una quería aportar algo y se detenían cuando entraba una chiquilla sin edad de conocer las debilidades de los humanos.
Esos fogones, tan menospreciados por teorías modernas, por las propias mujeres que han repetido decenas de veces frases contra ese rol; esa “condena” de preparar sopas y de lavar la loza; de calentar el café y de salir corriendo a la oficina.
Sin embargo, la cocina es la columna del amor, como recordaba Sui Géneris, en aquellos gloriosos años 70 cuando no era políticamente incorrecto necesitar alguien que “sepa preparar el té, besarme después y echar a reír”. Cuando todavía las argentinas uslereaban ravioles y recogían albahaca en el huerto de la casa o en la maceta de la ventana. “Que cocine guisos de madre, postres de abuela y torres de caramelo”. 
Entre las buenas oportunidades que nos trae el virus originado en China, está la posibilidad de volver a vivir desde la cocina hacia dentro de la familia, como la mayor protección amorosa frente al mal, y hacia dentro de nuestra propia biografía infantil.
Decenas de reportajes reflejan cómo viven la pandemia las personas en Berlín o en Bérgamo, en La Paz o en Panamá, y generalmente hay como un retorno a lo más básico que es garantizar la comida. Ese objetivo como instinto de conservación, acompañado casi siempre de un esfuerzo colectivo, para retornar al rito de preparar con gusto lo mucho o lo poco que se consigue.
Comprar alimentos es el nuevo eje de las familias, sobre todo las de aquellas con hijos pequeños y mucho más en las casas donde aún vive la abuela. No sólo las amigas se pasan datos de a qué hora funcionará el mercadito municipal itinerante o quién ofrece un nuevo servicio a domicilio, sino que se ingresa a un sistema casi inevitable de turnos para preparar el almuerzo o la cena.
En tribus más extendidas, aún con ingredientes limitados, se comparte una sana competencia para cocinar un platillo sabroso. Sobre todo, porque cada uno siente que de pronto la vida cobra una gran importancia. Estar vivo; ojalá fuera del alcance del maligno coronavirus. Hay que compartir y, una vez más, el mejor lugar para conversar es alrededor de una mesa.
Aún aquellos con mucho teletrabajo y tareas e sus hijos escolares, aprenden a reordenar el tiempo dedicado al alimento, al pan y al vino. Aunque abunden recetas de comida saludable, métodos para no engordar en la cuarentena, ejercicios con instructoras chillonas, el mejor y más sano espacio para el disfrute es retornar al calor de la cocina. Ahí donde las sabias abuelas daban de comer y preservaban la cultura de cada pueblo.

Inteligencia frente a la violencia
Por Álvaro Riveros Tejada
En opinión de algunos compatriotas que percibieron como un acto de debilidad o cobardía la poca o ninguna reacción de la institución del orden, ante la insólita expulsión de 85 policías del Chapare, es bueno señalar que dicho ingreso, como todo operativo de inteligencia, ha tenido que ser meticulosamente planificado y organizado, dadas las muy previsibles circunstancias que caracterizarían dicha tarea que, como en Sankata, fue orquestada por enajenados que, enceguecidos por su odio político, no entenderían, o ignorarían adrede el verdadero cometido de estos agentes, que fue proteger las agencias bancarias de esa localidad durante el pago de los bonos emitidos por el gobierno, tal como mandan las regulaciones de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), y las normas que rigen en las Compañías Aseguradoras de no cubrir siniestros causados por actos de terrorismo; por eclosión popular; y menos, por la inexistencia de personal de seguridad en esas oficinas.
Como mencionamos líneas arriba, muchos compatriotas habrían visto con agrado la imposición del orden, como manda la Constitución, a través de una intervención militar empero, ésta habría causado más bajas que el Covid19 y habría justificado plenamente el objetivo perseguido por los narcotraficantes y facciosos que imperan en la zona e impulsan estos actos delincuenciales.
En entregas anteriores hemos afirmado que “tener carácter, no necesariamente es tener mal carácter”, una premisa que a menudo olvidan aquellos gobiernos que fungen de autócratas. Suponemos, por lo tanto, que las fuerzas policiales actuaron en consecuencia y, con su actitud, abrieron paso a las disposiciones legales de la ASFI, de suspender a todas las agencias bancarias de la región, hasta que éstas no brinden las suficientes muestras de seguridad para su normal desenvolvimiento.
Obviamente, es lamentable la suerte que vayan a correr aquellas personas que, por culpa de estos bandidos no hayan podido cobrar sus bonos asignados, sin embargo, así como la nación toda se halla sometida a una severa cuarentena, para evitar el letal contagio del Covid19, asimismo fuimos sojuzgados durante una catorcena de años que nos arrebató nuestros más preciados valores de patria y, no contentos con ello, trataron también de establecer enclaves en el corazón mismo de nuestro territorio, para luego entregarlos al crimen organizado.
De ahí que las medidas asumidas por la ASFI merecen nuestra satisfacción y total aprobación, ya que ellas significan, más que una afrenta al Chapare, un jaque mate al Chapo y a sus secuaces locales, que no reparan en beneficios sociales ni tampoco medidas que tengan que ver con el vivir normal de una nación. Para ellos, la norma rige desde el punto de vivir lujosamente o morir, eso sí, dentro de una disciplina verticalista mayor que cualquier dictadura, donde las determinaciones del capo o jefazo se cumplen sin discusión alguna, so pena de sufrir la condena metalúrgica de plomo por plata.
La filosofía del terrorismo nace de psicópatas, como los fanáticos de ISIS, que crearon a nombre del islam una secta que desprecia la vida y ama la muerte, porque fueron imbuidos de la idea que en el más allá los esperan fabulosas riquezas que no tuvieron en la tierra y hermosas ninfas dispuestas a satisfacer todos sus bajos instintos. Algo similar a lo que practican algunos ignaros en el parlamento, al aprobar una Ley que pretende amedrentar a los miembros de la policía y las fuerzas armadas en el ejercicio de sus funciones, privilegiando la violencia, antes que la Inteligencia.

Muerte del juicio del siglo
Por Harold Olmos
A media mañana del 4 de febrero de 2020 el juez penal Sixto Fernández acabó la lectura de la sentencia que tenia en las manos y dejó de existir el mayor juicio penal de la historia de Bolivia. Durante casi una década ese juicio, Al que llamé ¨juicio del siglo¨, en Bolivia por sus implicaciones, desde magnicidio hasta separatismo, 
También llegó a su final casi una década de zozobra para decenas de familias, principalmente cruceñas, a las que el proceso puso en un vilo desgraciado sin precedentes en a historia boliviana. Todas respiraron aliviadas de la conjura que había puesto un jaque al oriente boliviano cuando mejor se vislumbraba el brillo de un crecimiento que ha llevado a su economía a ocupar, en valor, el primer lugar del país.
Hace unos cinco años, poco antes de abandonar el país, rumbo al exilio, Marcelo Soza, dijo en una conversación que le era grabada: ¨Se cae el caso terrorismo y se cae el gobierno!¨.
¿Por qué habría de caer el gobierno que, hasta entonces, era el de mayor fuerza popular registrado en Bolivia junto al MNR?
Soza , como fiscal del caso, sabia de qué hablaba pues conocía como muy pocos los rincones más oscuros del trabajo que realizaba y ese conocimiento le permitía semejante aseveración.
Su vaticinio resultó impreciso. Primero cayó Morales y solo semanas después se derrumbó el caso terrorismo. Morales huyó a México, desde el Chapare, donde había ido a refugiarse el 10 de noviembre.
El expediente del caso terrorismo se cerró hace poco menos de una semana dejando muchos flancos oscuros y aún no esclarecidos.
Veamos algunos: Morales viajó a Irlanda, para entrevistarse con la familia de uno de los jóvenes masacrados en el Hotel Las Américas, pero nunca reveló sus conversaciones con detalle.
Lo cierto fue que no consiguió nada. Más bien dejó la pregunta sobre si se trató de un viaje investigativo o de una travesía de placer hacia un país que no conocía pero que, por el caso terrorismo, su nombre era repetido con frecuencia en Bolivia.
Entre muchas preguntas que aguardan respuesta:
¿Quiénes más participaron en la matanza? ¿Quiénes fueron los extranjeros y quién ordenó que vinieran? ¿Cuál fue la verdadera razón para el crimen? ¿Qué ganó Evo Morales con tan horrenda masacre? ¿Qué ganó su partido? ¿Qué cooperación internacional tuvo? ¿Hubo mercenarios de Venezuela o de algún otro país? ¿Quiénes articularon toda la conjura? ¿Por qué la insistencia en involucrar al general r) Gary Prado Salmón? ¿Venganza por la derrota de Ernesto Guevara en la guerrilla de 1967? ¿Ordenada por quién?
Las preguntas se multiplican como ¨ríos de pie¨ ahora más que nunca ante la posibilidad de encontrar respuestas quizá muy pronto.

Trabas a la función del Gobierno
Por Marcelo Ostria Trigo
Hace años, se criticaba a la Contraloría General de la Republica por su muy severa acción para impedir gastos no previstos en el presupuesto o de poca justificación. Se le puso el mote de “trancalogía”. Pero después, vino lo contrario. En los catorce años del régimen del Movimiento al Socialismo (MAS), este organismo ha perdido toda autoridad para controlar el gasto de empresas e entidades del Estado. De su titular durante ese período, aparentemente, no se supo nada; obviamente no estaba controlando el gasto o poniendo la ley ante ciertos abusos y delitos, como los que ocurrieron en el Fondo Campesino y otros.
En ese tiempo, tampoco la Asamblea Legislativa objetó ningún gasto ilegal, caprichoso o equivocado, que los hubo, y fueron muchos. Todo lo que hacia el poder ejecutivo, estaba bien, era correcto. No había protestas que prosperaran. Pero, ahora que el tiempo ha cambiado, la mayoría masista en el Parlamento –ahora opositora– ha descubierto que sí puede entorpecer las funciones del gobierno; más aún, en este tiempo de crisis de la pandemia del coronavirus que requiere oportunidad y agilidad, Son los mismos que, hace poco, se los llamaba “levanta manos”.
Ahora el jefe de esta facción política, renunciado y refugiado en el extranjero, con poca vergüenza y con evidente ignorancia, se dedica a despotricar por todo y por nada contra la acción del actual gobierno que debe enfrentar uno de los episodios más difíciles de nuestra historia: la pandemia del corona virus que ya ha cobrado la vida de decenas de muertos y centenas de contagiados en el país. Esto, por supuesto, es la continuación de su política de menosprecio a la salud. Y, lo insólito: El caudillo, desde su refugio, afirmaba que inaugurar canchas de fútbol es igual que entregar hospitales.
Lo evidente es que la actual oposición, antepone su porfía de retomar el poder a la lucha contra la pandemia del ventura virus. Ya tuvo, a regañadientes, que aceptar la postergación de elecciones. Pero no ceja en el empeño de desestabilizar al gobierno que se esfuerza en contener esa pandemia en nuestro país.
Este empeño, agresivo e ilegal, acaba de tomar la forma de rechazo de los cocaleros que respaldan al MAS a la presencia policial en el trópico cochabambino. Este tipo de actitudes, basadas en la pretensión de ejercer ilegalmente la soberanía en una región de la Nación, es un delito mayor. Más aún: es un intento de sobreponerse al Estado que, a través del Gobierno, tiene autoridad para establecer los mecanismos de seguridad pública, en este caso de destinar a la Policía Boliviana en el territorio nacional.
Esto, equivale, ciertamente, a un separatismo peculiar, por supuesto inadmisible. 

Siglo 21
El ahorro del virus 
Esto del virus tiene sus bemoles y no todos son golpes. Obliga al gobierno a crear bonos para que la gente no muera de hambre pero al mismo tiempo genera ahorros que cubren esos gastos.
DINERO PARA LOS BONOS 
Eso es lo que, en pocas palabras, dice el ministro de Economía, José Luis Parada, cuando explica que los bonos que el gobierno está distribuyendo, por un monto de Bs 3.500MM, son financiados por el ahorro generado por el descenso de las importaciones de combustibles y la eliminación del despilfarro. La cuarentena impide que circulen los motorizados y ha frenado las importaciones de combustibles.
AUTOS PARADOS 
El año pasado, la importación de gasolina y diesel costó US$ 1.555MM, lo que significa por mes la suma de US$ 129MM, que son Bs 907MM. (En el año 2000 esas importaciones habían sido de US$ 80MM, en 2006 de US$ 228MM y comenzaron a subir hasta los US$ 1.555MM del año pasado).
Parada dice que ahora tiene Bs 2.100MM provenientes de esos ahorros y el corte de gastos insulsos, como las partidas que cada ministerio tenía presupuestas por Arce Catacora para pagar pasajes y viáticos de personas que no trabajaban para el Estado.
NO HAY EMISIÓN INORGÁNICA 
El ministro garantiza que todo está bajo control y que no existe emisión inorgánica de dinero. En Argentina, en cambio, el gobierno peronista de Alberto Fernández está provocando un crecimiento de la inflación al emitir dinero sin control, a tal punto que el economista Javier Milei dice que si no imprimen más dinero es porque se les acabó la tinta y no tienen dólares para importarla.
CRÍTICA SUAVE 
Sobre lo que se está haciendo en el país, el economista Mauricio Ríos García dijo este fin de semana: "Finalmente la política económica en Bolivia frente a la crisis del Coronavirus es mucho más clara luego de un mes de planificación y anuncios a cuentagotas, y el veredicto es lamentablemente el esperado: se le está inyectando esteroides al modelo de estímulo de la demanda agregada interna que hace 14 años se impuso en el país, y que fue lo que en primer lugar llevó al país a la crisis actual."
"Desde luego que hay aspectos positivos entre todas las medidas de política económica, como el Bono Familia, que se trató de un programa temporal de alivio muy bien focalizado y oportuno. Sin embargo, quién sabe si por errores comunicacionales o en la estrategia del manejo de expectativas, da la impresión de que la economía del país es boyante y que el dinero alcanza para rescatar a todo el mundo con la misma política de transferencias directas de dinero en efectivo, y no es así."
POR SI ACASO… 
Mientras tanto, a pesar de la cuarentena, los ahorristas están tratando de poner sus ahorros en dólares porque temen que todo esto lleve a una devaluación de la moneda. El gobierno lo ha negado pero, como decía Perón: el dinero es más cobarde que un ratón: escapa ante cualquier movimiento. 


domingo, 19 de abril de 2020

Hoja del Sur 1245



Hoja del Sur
Coronavirus, enfermedad que 
“puso de rodillas al mundo”
Por Armando Mariaca V.
Utilizando eufemismos, resulta muy poco decir que el coronavirus “puso de rodillas al mundo” porque lo padecido en este tiempo por la humanidad no tiene parangón. Se dirá que las guerras (especialmente las dos últimas) han causado millones de muertos y heridos, pérdidas cuantiosas de todo lo avanzado por la humanidad. Prácticamente, todo estaba premeditado, supuesto, esperado como consecuencia de lo planeado o preparado por los mismos hombres ya que determinados actos políticos, económicos, científico-culturales o de cualquier índole fueron gestánbdose con el tiempo y cada país sabía a donde se dirigía y cuáles serían las consecuencias.
Cuán diferente es lo ocurrido ahora en que toda la humanidad se encuentra frente a un enemigo no conocido antes que se hace invisible, inesperado, incalificado en sus consecuencias; un mal que puede presentarse en el momento menos pensado, mal que por su contundencia y acción indiscriminada destruye tranquilidad, confianza y hasta suposiciones para llegar a la conclusión de saberse muy poco y surgen las interrogantes: ¿Cómo funciona? ¿Cuanto daño y hasta dónde llegará? ¿Qué características ulteriores tendrá? ¿Cuáles serán las consecuencias? ¿Su origen es natural o culpa del ser humano? ¿Qué lo provoca? ¿Es un resumen de todo lo superado en cuestion de enfermedades?
Al final (o al inicio), se llega a la interrogante que invade el campo de la fe y espiritualidad de las personas: ¿Será un castigo divino? ¿Tomará conocimiento y conciencia de esto el ser humano? ¿Será posible medir cuánto mas se ha hecho para llegar a las conclusiones que se presentan en el día a día y cobra vidas por doquier? Cuando parece ser superado el mal en alguna región, aparece en otras y, en casos, reaparece en el sitio original; es decir, nada lo contiene y nadie se atreve a suponer razones y posibles remedios al mal. La ciencia, con todos sus estudios e investigaciones, trabaja en la búsqueda de las raíces del grave mal. Los científicos – pese a los grandes esfuerzos que despliegan – aún no encuentran un corto camino para arribar a una respuesta, aún así, abrigan esperanzas para derrotar definitivamente al letal mal.
Decir que “el mundo está puesto de rodillas” resulta poco tan sólo porque ha despertado conciencias, ha dado pasos y abierto posibilidades de unidad y concordia entre todas las naciones para encontrar remedios al mal; pero, parece que todo resultaría vano, inútil y hasta proclive al fracaso, a la desesperanza de hallar respuestas para encarar; ¿qué hacer? Y surge siempre la esperanza en la ciencia, en las investigaciones y ideas en relación a la contaminación del planeta, el descuido de la naturaleza o de la misma sobre-explotación de los recursos de la misma tierra que se vacía hecha polvo sobre las ciudades; pero, en medio de suposiciones, nace, de todos modos la fe, fe en el creador que es Dios y al cual nos aferramos con esperanzas.
Cuántas veces surgió una pregunta: ¿Hasta cuándo complotaremos contra nosotros mismos al hacerlo contra la creación de Dios que es la naturaleza para beneficio de la humanidad y no para incrementar su soberbia y propiciar sus propios males? Esta es la realidad que vivimos en este tiempo y, aunque el escepticismo de los que creen saber más y sentir mejor, de los que no creen en la existencia de Dios y atribuyen a la naturaleza, a la ciencia y la tecnología lo que el hombre consigue diariamente, parecería llegado el tiempo en que surjan, entre varias posibilidades, lo que sería la alternativa: debe el hombre persistir en la soberbia y la petulancia creyendo que la naturaleza es solamente un bien que no precisa ser preservado y respetado, o, creer, honesta y conciencialmente, que la creación es debida a la voluntad de Dios que es el Creador de todo el Universo, de ese universo que cada día es descubierto en sus íntimos y lejanos recobecos por los hombres que investigan el espacio infinito.
Todo muestra caminos hacia una realidad en que la humanidad tenga que suplicar el perdón de Dios, (cada quién conforme a su religión o creencia) al arrepentirse de haber dado a la obra de Su creación, la Tierra, un planeta más entre miles que contiene el interminable y eterno espacio y que, sin reconocer nuestras limitaciones, tratamos de descubrir lo que el Creador, talvez, en Su infinita sabiduría, preserva para futuras generaciones.
Así llegamos a la situación en que se implorará perdón de Dios y, hasta los que se jacten: “Gracias a Dios yo no creo por que soy ateo” (???). Absurdo atribuible por falta de fe religiosa o en el mismo poder de la naturaleza. A una mayoría no le quedará otra solución que reconocer que esa negativa no es mas que obra de la soberbia y la carencia de humildad para reconocer que sólo Dios y la naturaleza son es infinitos y el hombre, haga lo que sea, será siempre finito.
El coronavirus es un mensaje de vida y una lección de muerte que como conocimiento y experiencia debería asomar a la conciencia de todos y obrar consecuentemente con lo que conviene: Vivir como lo que somos y como Dios quiso desde siempre, en paz y concordia, en armonía y con vocación de construir, descartando el instinto para destruir.
La voluntad de Dios podría ser que la humanidad padezca muchos males que lo conduzcan a la muerte para luego resucitar a un mundo donde las virtudes permitan responder al mandato divino de vivir en paz en beneficio de la humanidad y de su Tierra que se debe amar y respetar como suelo en el que vivimos.

El coronavirus y la violencia
contra la mujer
Por Jorge Ordenes Lavandez
La cuarentena para la mayoría significa quedarse en casa mujeres y hombres casados o no casados, y esa convivencia inusual está resultando en una pandemia social inesperada: la violencia contra la mujer. La razón es que muchos cónyuges se han visto obligados a trabajar en casa donde la productividad no es la misma ya sea porque el tablero del ordenador y la pantalla son más pequeños o porque la sicología de la oficina es imposible de reproducir, y en vilo está la seguridad de ese empleo en medio de los afanes de contagio. El núcleo familiar se ve afectado a menudo por niños o jóvenes inquietos y cónyuges impacientes ante la incertidumbre de cuanto ha de durar la cuarentena amén del estrés causado por el virus y difundido por los medios; mercados y farmacias también modificados en su manera de trabajar.
A. Taub, NYT, escribe que “la información asociada con la violencia de género se está dando como una ‘infección oportunista’ resultado de la pandemia.” M. Hester, socióloga de la U. de Bristol, que estudia esa violencia señala que las medidas adoptadas para controlar el virus son las principales causas de la emergente violencia de género que de todas maneras aumenta cuando las familias se juntan en la Navidad o las vacaciones. El domingo 12 de abril el Secretario General de la ONU, Antonio Gutíerrez, propone por twiter que todos los gobiernos prioricen el respeto a la mujer a tiempo que la gente pervive una cuarentena mundial en la que las líneas telefónicas de emergencia están repletas de llamadas de mujeres en pos de socorro que las autoridades no están respondiendo porque no las esperaban. De allí que improvisen. El envalentonamiento de los hombres resulta en actos eminentemente terroristas contra esposas-madres, hermanas, parientes cohabitantes e incluso niñas. Un problema es que el daño hecho en marzo y abril perdura inmisericordemente… y las autoridades hacen lo que pueden. No es fácil pero tampoco debe ser imposible, y mucho depende de que la información de abuso y vejamen se dé a conocer. Imposible trabajar en lo que no se sabe y registra.
Lo que se haga ha de ser traumático para los protagonistas y sus familiares que quedan afectados de por vida, lo que la ceguera masculina por lo general no toma en cuenta por la sicosis de bronca y molestia que engendra el encierro de cuarentena a todas luces dictaminado por la pandemia que por desgracia es probable que no se levante hasta la primavera e incluso el verano meridional, o el otoño y/o invierno del septentrión. La lucha contra el “terrorismo de intimidad,” términos que vienen queriendo reemplazar a la “violencia de género,” debe ser incansable. El gobierno de Italia, el país más golpeado por la pandemia, recientemente autorizó el gasto de 30 millones de euros para prevenir la violencia contra la mujer. Según Bloomberg, 9 de abril, el profesor P. Collingnon, Escuela de Medicina de la Universidad Nacional de Australia, dijo que la pandemia permanecería “por lo menos dos años.”
Así, habría que tomar a pie juntillas los efectos de salud mental y desasosiego moral, amén de violencia física y daño a la sociedad, que el “terrorismo de intimidad” vaya a tener en el tejido socio-familiar agobiado por la secuela de muertes, quiebras, anarquía esporádica, delincuencia y pugnas sectoriales que acaso no logren avenirse ni con ellas mismas. Como dice el proverbio chino muy anterior al régimen de Mao: ”gobierne usted una familia como si estuviese friendo un pez pequeño: muy gentilmente.”

Desde la tierra
¿Confiar en la OMS?
Por Lupe Cajías
Para América del Sur, las próximas semanas, los próximos meses, pueden ser aún más duros sumando a la pandemia del virus surgido en China con las enfermedades típicas del invierno que se aproxima. Como una sentencia apocalíptica, “Winter is coming”. En el norte, la primavera y el verano seguramente ayudarán a aliviar las condiciones que favorecieron a la expansión del COVID 19.
Las personas de la tercera edad contemplan todo aquello asombradas y cada vez conscientes de la mucha ignorancia que las acompaña. ¿A quién recurrir? Si ya es difícil conseguir una campaña oficial con detalles y consejos integrales, acceder a las redes es más complicado y no se distingue falso de verdadero; incluso los medios en los medios de comunicación tradicionales confunden.
Aún menos es posible confiar en los mensajes del organismo creado en el marco de las Naciones Unidas para atender los asuntos relacionados con la salud mundial. La Organización Mundial de la Salud y su filial continental la Organización Panamericana de la Salud hace mucho tiempo que priorizaron la salud reproductiva y se olvidaron de atender otros males, sobre todo los que afectan a los más pobres; como el chagas, por ejemplo, para el caso boliviano.
Además, está más politizado que otras agencias. Por eso, en un hospital cruceño se apañaban los enfermos de dengue, más allá los enfermos de cáncer se crucificaban para conseguir atención del gobierno central, las parturientas preferían cruzar a Argentina para asegurar un parto más seguro y el representante de la OMS en Bolivia, Fernando Leanes, felicitaba al MAS por su trabajo en la salud pública.
El Director General de la OMS, el etíope Tedros Adharom lo secundaba. Este polémico personaje fue ampliamente criticado acusado de ocultar explícitamente crisis sanitarias en su país. Circula una gran cantidad de información contra él tanto como profesional, como por militante apoyado por China para llegar al alto puesto en la OMS. Una de sus actuaciones más condenadas fue nombrar al dictador y responsable de la violación sistemática de Derechos Humanos, Robert Mugabe, como embajador de la institución mundial. Para Tedros, Zimbabue es un buen ejemplo de salubridad, igual que la Bolivia del socialismo Siglo XXI. No importa que los datos de la realidad lo contradigan.
Mientras su homóloga Clarisse Etienne, directora de la OPS, felicita a Daniel Ortega por los muchos avances de Nicaragua en la salud del binomio madre niño.
Las críticas de Donald Trump a la OMS y el congelamiento de fondos estadounidenses a la entidad internacional aprovechan la situación. Podría ser un escudo para ocultar los propios errores o también parte de la permanente crítica de los republicanos a entidades de la ONU. Varios senadores ultraderechistas hacen campaña contra Adharom por razones ideológicas más que por sus fallas técnicas.
Así, los ciudadanos no saben dónde ampararse. La OMS no es un líder confiable, menos aún la OPS. Los gobiernos sin hoja de ruta, ni siquiera en Europa. 
Mientras el mundo se desgarra, el gobierno chino difunde videos de alegría y festejos suntuosos de su población porque asegura ya la enfermedad se alejó de sus costas.


El COVID 19
Por Urbano Calle.

En esta larga Pandemia solo queda explorar en las redes del internet, en no de estos recorridos buscando mayor información sobre la enfermedad de Coronavirus encontré la importante entrevista al actual Director del Hospital Universitario Guro de Corea del Sur Kim Woo-Jo quien dedicó sus investigaciones cuando apareció la Gripe SAR el 2003.
El Dr Kim recomienda que los mas afectados serán los mayores de 60 años a mas, por tener mas bajas las defensas. Lo importante es llevar mascaras y lentes, ya que el virus ingresa al cuerpo humano por los ojos, la nariz y la boca. El virus busca humedad y esta comprobado que por la piel no entra y tampoco por los oídos.
Para el Dr Kim el virus sale de la boca de los infectados y busca zonas húmedas para permanecer activo. Una vez que sale por estornudos o tos puede permanecer bastante tiempo activo en forma de gotas.
Los principales síntomas son fiebre alta, tos y estornudos. Según el medico coreano, en su experiencia ha visto que alguno enfermos dados de alta por estar ya recuperados han vuelto a recaer, es decir que el virus puede reactivarse.
Según el Dr Woo las personas jóvenes al tener mas altas defensas puede contagiarse y su rehabilitación es posible no así con los enfermos adultos de 50 años y mas que al tener menos defensas es muy difícil que se recuperen totalmente. En Corea del Sur el 90 % de los fallecimientos es de personas adultas de 60 años a mas. La tasa de mortalidad es mucho mas baja hasta los 40 años y casi nula en jóvenes.
Es importante saber que hay personas que están contagiadas y no muestran síntomas pero pueden trasmitir la enfermedad. Según el Dr Kim. Lo mas importante es fortalecer el sistema inmunológico. 

Evadas Atormentadas
Por  Álvaro Riveros Tejada
De pronto, en medio de un silencio ensordecedor, todo quedó inmóvil y, hasta el reloj de la iglesia que acompañó mi infancia, detuvo sus campanadas. El mundo entero paralizó su marcha, al ritmo que le impone un maléfico virus, dejando a su paso un tendal de muertos en casi todos los países del planeta. 
Quienes habitamos por más de siete décadas en este mundo, no recordamos un fenómeno similar al que estamos atravesando, muy propio al de los relatos bíblicos que, con carácter profético, se anuncian en el libro de las Revelaciones de Juan. Empero, sin pecar de tremendistas, y menos de pesimistas, consideramos que esta pandemia que nos asola tendrá un fin feliz y pasará a los anales de la historia, como una más de esas pestes que atribularon a la humanidad desde tiempos remotos, y una prueba dirigida a la humanidad, para mudar su conducta.
Como despertando de un mal sueño, volveremos a un mundo distinto, donde apreciemos a la naturaleza con el amor y respeto que se merece. Baste ver hoy, en las canchas del Club de Golf de Mallasilla, la aparición de cervatillos y nuevas especies de aves que, ante la ausencia del humano, vuelven a posar su paso por allí, o las gradualmente limpias aguas del Choqueyapu, libres de las aniquilantes descargas industriales que las contaminan desde tiempos inmemoriales. 
Algo similar está pasando en los ríos de Santa Cruz, donde han vuelto a aparecer especies de peces que parecían haberse extinguido hace muchísimo tiempo. Ese portento, o es el anuncio del Apocalipsis, o es el anuncio de un mundo mejor.
Esta versión optimista del fin de la pandemia tiene, asimismo, sus aristas espeluznantes, como los demonios de ojos rasgados que la liberaron generando una guerra biológica, a través de agentes del mal, que tienen como principal tarea diseminar el virus por todos los confines del planeta; y los transmisores gratuitos que, como Evo Morales, ven en esta catástrofe “la victoria de una supuesta tercera guerra mundial por parte de la China, sin disparar ni un solo tiro”.
En este punto, es preocupante la salud mental del exdictador cocalero cuando, con frecuencia esquizoide, incita al exterminio colectivo de nuestra sociedad, con la naturalidad de un asesino serial. Si no es hacer saltar por los aires la planta de Senkata, llevándose por delante miles de víctimas alteñas, imparte consignas para dejar sin alimentos, agua y medicinas a sus propios coterráneos y, desde su mansión bonaerense, instruye la interrupción de la cuarentena en nuestro país, para lograr su ambicionado retorno, a través de una solución por el desastre. 
Es más, irrespetando al Caballero Andante, sugiere la quijotada de utilizar la casa del pueblo como refugio de esos paisanos, que él financia para cruzar las fronteras, y lanzar desde el piso 22, sus virus, diatribas y bombas a Dña. Janine. 
De semejante actitud, sólo podemos inferir que: la soledad; el excesivo consumo de psicotrópicos; la ansiedad por la captura de su lugarteniente Faustino Yucra, verificando la autenticidad del video narcoterrorista; el coronavirus, etc., son la matriz de estas evadas atormentadas.

Pandemia y política
Por Marcelo Ostria Trigo
La pandemia del corona virus preocupa a todos. Y, si de preocupación se trata, lo que debería despertar no es solo solidaridad con los afectados, sino el propósito de participar en los esfuerzo para enfrentar este mal que ya ha cobrado en Bolivia y el mundo cientos de miles de infectados y de muertos. Sin embargo, la situación ha sido aprovechada por algunas sectas extremistas para criticar lo hecho y acusar de supuestos malos manejos de las autoridades. Y eso no es verdad. 
En nuestro país no se encuentra otra explicación para los intentos de violar las disposiciones oficiales de lucha contra la pandemia, que la soberbia, la ignorancia, el oportunismo, el sectarismo y el desprecio por la salud y la vida de las personas. Los intentos de violar la cuarentena se hacen ofreciendo dinero para delinquir contra de ciudadanos, porque no solo se afecta a un gobierno realizador, sino a la sociedad en su conjunto. Si con esto se cree que se alcanzará ventajas políticas y electorales, están equivocados. “Por sus frutos los conoceréis”. (Mateo 7:20)
Se ha informado también de otras acciones parcializadas en el mundo, como la del Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que “oculta el progreso de Taiwán contra el coronavirus por orden de China”. Esto pese a que “apenas cinco personas han fallecido en Taiwán, 79 se han recuperado y un total de 379 se han contagiado de coronavirus en una isla con más de 23 millones de habitantes. Pese a su éxito (de Taiwán) conteniendo la pandemia, la Organización Mundial de la Salud ha invisibilizado su gestión”. (“OMS oculta progreso de Taiwán contra el coronavirus por orden de China”.Panam Post 10.04.2020). 
Ciertamente hay radicales y populistas que se valen de esta desgracia para procurar provecho político. La parcialización de Tedros Adhanom Ghebreyesus –que no es médico– actual Director General de la OMS, preocupa. Pone en dificultades a su organización, cuando su deber es estar al servicio de la lucha por la salud en todos los países del mundo, sin distinción alguna.
Hay otras actitudes que resultan negativas. Un ejemplo: en México, el presidente López Obrador trató inicialmente de restar importancia a la pandemia (“es una gripecita”, dijo). Pero, la evidencia de que la peste crece velozmente en su país, ha frenado sus ímpetus sectarios y, ahora, su gobierno debe enfrentar la realidad: hasta la entrega de esta nota, 2.785 casos positivos y 141 muertes. 
La lucha en Bolivia contra la peste, como en todos los países, reclama sacrificios de los ciudadanos. Pero afirmar que las medidas adoptadas están intencionalmente equivocadas, no es solo un disparate, sino una inconsecuencia con la sociedad.

sábado, 11 de abril de 2020

Hoja del Sur 1244



Hoja del Sur

Vida, Pasión y Muerte de
de Nuestro Señor Jesucristo
Por Armando Mariaca V.
Año tras año el mundo recuerda que Jesús, el Hijo de Dios, vino al mundo con una misión: salvación de toda la humanidad mediante Su nacimientos, Su vida, Su pasión, Su muerte y u resurrección. Se dice, a nivel de varios credos religiosos que Jesús fue simplemente un Profeta enviado por Dios para anticiparse a la vencida de Su hijo. En todos los credos, especialmente cristianos se ha ten ido siempre la fe de que Jesús es el Hijo de Dios, el Salvador que vino para salvar al mundo y hacerlo hijos del Creador con el perdón de los pecados cometidos por todos los hombres . La fe nos ha enseñado que todo ello es cierto y el recuerdo de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo nos trae a la memoria la certeza de que efectivamente, por efecto de nuestra fe en Dios, aseguramos nuestra salvación y los merecimientos precisos para ingresar al reino de Dios
Quienes abrazamos la fe cristiana tenemos convicción de que Dios, en su infinita bondad y misericordia, tiene asegurado al ser humano de todos los tiempos la salvación eterna y para ello, en tiempos muy previos a la venida de Jesús, entregó a Moisés el Decálogo o Tabla de Salvación con un contenido: diez mandamientos que el hombre debe cumplir siempre, pero, debido al libre albedrio que el mismos Creador otorgó al ser humano, ´´este queda en libertad de cumplir o no esos mandamientos. Dios, por el infinito amor que siente por sus hijos que somos los hombres, nos ha perdonado por obra del sacrificio de Jesús con su muerte en la Cruz. Jesús, mediante sus prédicas, anunció que resucitaría al tercer día de haber muerto y así ocurrió. Luego de una permanencia de 40 días entre sus discípulos, se elevó al Reino de Dios todopoderoso con la promesa previa de que cuando así esté dispuesto el mundo para recibirlo, volverá.
La Semana Santa, recordada por la Iglesia Católica cada año, nos recuerda todo el pasaje de Jesús por la tierra, su pasión, muerte y resurrección y al rememorar cada uno de esos pasajes se fortalece nuestra fe y la promesa de cumplir con Dios y con nuestros semejantes pero practicando el amor al prójimo y la práctica de todo lo que haga bien a la humanidad que es el entorno que nos rodeas y nos hace solidario con todos. Lamentablemente, quienes tienen poder no siempre acatan lo prometido a Dios y al romper esos propósitos, incumplimos el compromiso que significa salvación, hacemos abstracción de todo lo bueno que podemos y debemos practicar por el propio bien y de nuestros semejantes. 
La humanidad, debido a los poderes terrenales que poseen los poderosos de la política, la economía, la cultura en todos sus límites y cualesquiera ciencia o técnica en el mundo, `por soberbia hace caso omiso de los compromisos formulados ante Dios y no ha caso tampoco a lo prometido al conculcar los bienes que Dios otorgó al ser humano: la naturaleza con sus riquezas humanas, animales, vegetales y de otra índole, riqueza que fueron permitidas por el Creador para beneficio del ser humano que muchas veces prescinde del amor y sentido de justicia que debe tener por tal declarar guerras y confrontaciones entre todo los hombres prestos a intervenir en cualquier conflicto armado tan sólo por complacer su propia egolatría o egocentrismo y para ello hace uso y abusa de los dones otorgados por Dios para la ciencia y la tecnología capaces de crear, ensayar y utilizar las armas más contundentes que sirvan para matar y causa males la humanidad. 
Sin embargo, Dios, mediante la propia naturaleza del ser humano, ha creado enfermedades y pandemias que sirven para que el hombre abandone la soberbia y no se auto-entregue al sacrificio de tener que soportar enfermedades y muerte por sus propias culpas, hoy, y desde hace cuatro meses, la mayoría de las naciones sufren la acción del coronavirus que ya cobra miles de vidas. Lo que hoy sufre la humanidad tiene que ser lección que debemos aprender y cumplir con todo lo que signifique complotar contra Dios y contra nosotros mismos haciendo uso de la fe y de las condiciones que tenemos los hombres para ser humildes e implorar el perdón de Dios y de nuestros semejantes para superar no solamente el mal del coronavirus y otras enfermedades sino los males que hayamos esparcido en nuestra vida. La oración y los buenos propósitos y la promesa de nuevas condiciones de vida pueden hacer lo que, por otros medios, no podemos conseguir. Dios, misericordioso siempre escuchará nuestros ruegos y hará que todo lo que aflige a la humanidad desaparezca y se torne en paz y armonía para reconstruir nuestra vida y los bienes que hacen falta a quienes nada poseen o tienen muy poco. Jesús, al hacer que recordemos Su resurrección abrirá los caminos para que con fe y esperanza logremos abrir las con puertas de la esperanza y la fe en Dios para la solución de los problemas que nos aquejan.

¿SOLEDAD?
Don Vicente
Tantos días negros y noches oscuras por afrontar algo que no conoces ni superficialmente. Cuando estás en circunstancias que vivimos hoy, bajo todas las condiciones que te pone la vida para vivir mas. Piensas con mucha profundidad sobre la "soledad" cuando sabes que evidentemente no eres una persona sola y sufres , te atormentas y te dan infinitos deseos de gritar para que todo el mundo te oiga... que no estás solo. Porque tienes pareja, padres, hijos, nietos , hermanos, parientes y mucha gente que quieres mucho y ahora la ves muy de cerca.. y quizá no esté a tu lado A ese estado, los profesionales que saben cómo cambia cada partícula de seso humano, le llaman "ansiedad colectiva". Pero al pensar en cada uno, podrás validar cuán grande fue en tu vida, cada partícula de amor que mereciste para no estar solo.

Urbano Calle
24 casos se registran en La Paz
La pandemia del Covid 19 no es ajena en nuestra ciudad y corresponde que los vecinos guardemos las medidas determinadas para evitar la propagación de esta enfermedad que ya cobró varias vidas.
Seis de los siete macrodistritos urbanos de La Paz reportan 24 casos positivos de Covid-19. Sólo Cotahuma no reporta ni un caso, informó el alcalde paceño Luis Revilla, quien analiza aislar a los contactos de los casos positivos.
“Nos han estado solicitando esta información nuestros ciudadanos y queremos hacerla conocer sobre cuál es la situación de casos confirmados de Covid-19 en el municipio de La Paz. Son 24 casos en total que están distribuidos en todos los macrodistritos de la ciudad”, aseguró el Alcalde. La cifra de la municipalidad difiere del más reciente reporte del Servicio Departamental de Salud (Sedes), dependiente de la Gobernación, que tiene contabilizados 31 casos.
Revilla indicó que de los 24 casos confirmados, cinco fallecieron y otros 19 son atendidos en los hospitales de la ciudad, además, “13 están en el Hospital La Portada y el resto en otros”, precisó el Alcalde Revilla.
El mapa que presentó la autoridad municipal muestra que en el Macrodistrito Max Paredes existen cuatro casos confirmados además de un deceso; en tanto que en la zona Sur hay nueve casos positivos, un fallecido y otro más en Mallasa.
En el Macrodistrito de San Antonio hay dos casos positivos al igual que en la Periférica; uno en el Centro y otro que falleció, y dos en San Antonio.
Ante este panorama, Revilla afirmó que la tarde de este viernes se determinará acciones junto con las autoridades departamentales y nacionales para contar con tareas de contención para evitar la propagación del virus.
“Los 19 casos están hospitalizados pero se requiere que sus contactos y sus familiares estén en contención en viviendas o en los hoteles que vamos habilitar en algunas horas para evitar que sigan contagiando en el municipio de La Paz”, detalló, antes de agregar que los dos hoteles habilitados para el aislamiento son el ex Radisson y el Plaza, para la internación de los contactos.

Desde la tierra
Los bolivianos podemos
Lupe Cajías
Mi bisabuelo Juan Cajías escribió una carta a su esposa Florinda con malas noticias. La gripe española había truncado sus planes de establecer una quinta en la Chiquitanía cruceña y volvía a los Yungas. Contaba que habían enfermado su nuera y consuegra y que morían de 10 a 12 peones por día. Era septiembre de 1919.
No tengo más datos de cómo se venció a esa famosa pandemia hace un siglo y después de la cuarentena buscaré noticias en la hemeroteca municipal. El doctor Enrique Saint Loup Bustillo escribió la historia de la medicina en Bolivia (1990) y es muy escueto al hablar de las epidemias. Cita a cronistas coloniales sobre varios males que azotaron a la población indígena. “(En 1560) Descargó Dios en Potosí, por sus pecados, el azote de su ira enviándole una mortífera peste… que heridos del contagio sus moradores no llegaban con vida a las 24 horas”. Aventura el escritor que pudo ser garrotillo, tabardillo, viruela o el mal venéreo que se extendió mucho por el consumo de “bebidas espirituales”. En cambio, señala, según el Padre Calancha, los indios no sufrían de asma, ni de gota, ni del corazón, “gracias a la chicha”. Una epidemia habría asolado Potosí en 1609, por cuyo motivo se establecieron 14 hospitales para las 14 parroquias “en los cuales curaban diariamente dos a tres mil indios”.
También conocí en El Trigal, en 1998, a una viejecita que me contó de la peste bubónica que asoló la zona en los años 30 y que su familia compró tres veces un ataúd en vano, por miedo a no conseguirlo en el momento de la urgencia. Al final, los cedieron a vecinos vencidos por el mal mientras otros partían al Chaco y tampoco regresaban.
Algún texto habrá que cuente cuántas epidemias han pasado por este territorio y seguimos acá y seguramente sobreviviremos y quizá sobreviviremos mejor que en otros lugares porque estamos acostumbrados a la batalla cotidiana y a aguantar muchas y diferentes calamidades.
Los 21 días de resistencia civil al fraude electoral del año pasado entrenaron a la población y a los jóvenes. Parece increíble que enfrentar a ese otro mal ahora ayuda a los vecinos porque ya están organizados en grupos de redes sociales; porque ya hay práctica en ollas comunes; porque ya hay iniciativas para repartir bolsitas con meriendas para otro que necesita más que uno.
La reacción de las empresas de alimentos (grandes, medianas y unipersonales), de las farmacias, de los grupos de vendedoras de mercados populares, de los importadores de comestibles, ha sido sorprendente. Una enorme red de ofertas, difusión gratuita entre todos los grupos y servicios generalmente puntuales y confiables. Incluso en barrios alejados y en poblaciones pequeñas. Nunca suficientes, pero alivian.
Como también sorprende que un gobierno de transición, organizado para pocos meses, pueda día a día enfrentar la pandemia del virus COVID 19 con contundencia. Hay los que se quejan porque ese es su oficio, o los que critican porque no quieren algún rédito; en cambio, la mayoría de los ciudadanos aprueba las medidas de contención. Si hay disciplina, durarán menos tiempo.
Es interesante que un articulista del Nuevo Herald escriba desde Miami: “En nuestro país, el gobierno nacional de Estados Unidos fue totalmente contraproducente, displicente, engañoso y pueril; mientras que en Oruro sus autoridades fueron responsables, preventivas y prácticas. Algo se puede aprender de Bolivia.”

El arte de simular
Por Álvaro Riveros Tejada
Como están yendo las cosas, no deja de sorprendernos las caprichosas relaciones entre el gobierno de los EE. UU. y el de Venezuela pues, como si de un enlace mal avenido se tratara discurren, desde hace dos décadas, entre declaraciones de amor y hostiles disputas cercanas al feminicidio, donde inclusive el amante ha sido oficialmente presentado y aceptado por más de 55 amigos y rechazado por los “padrinos” rusos, cubanos, mexicanos, nicaragüenses y capos del narcotráfico internacional, que son los encargados de la marcha de ese connubio.
Estas incestuosas relaciones se remontan al gobierno del expresidente George Bush, cuando éste creó el eje del mal entre Caracas y la Habana. En reciprocidad, su archienemigo, el micomandante Hugo Chávez, lo acusó ante las Naciones Unidas de emanar un olor a azufre y otras múltiples ofensas verbales inferidas al Imperio, que más parecían el libreto de un drama pasional mal resuelto.
En lo que a nosotros atañe, pese a tener la misma línea política venezolana, los hechos mostraron lo contrario. El entonces embajador norteamericano, Philip Goldberg, apareció elogiando la tarea de erradicación de cocales del gobierno de Evo Morales, como una hazaña superior al esfuerzo banzerista de “coca cero”; desmintió que Bolivia hubiese salido de la lista de beneficiarios de la Cuenta del Milenio y anunció el significativo logro de postergaciones en el acuerdo del ATPDA. Finalmente, fue tan benigno y solícito con el régimen, que supuso una relación con Evo, aún más estrecha que la que los gringos lograron con Banzer, Goni o Mesa juntos. Sin embargo, su final fue previsible y penoso, al ser expulsado de Bolivia con el consabido rodillazo en la cristalería.
Tal cual novela de suspenso, un lunes 7 de mayo de 2007 fue capturado en Santa Cruz, bajo los cargos de terrorismo y narcotráfico, el ciudadano colombiano Eduardo Hormaza Londoño, junto a una pareja de bolivianos que oficiaba de cómplice del delincuente. A pocas horas del hecho, la DEA sacó al narco fuera del país en un avión privado, con la encubierta venia del gobierno, y el agrado de la embajada de los EE. UU., que se deshizo en felicitaciones al régimen.
Curiosamente, a la misma hora en que se capturaba al colombiano, en una calle de Lima era ajusticiado Emigdio Alejandro Pineda, un mejicano residente en la ciudad de La Paz; sindicado de organizar las enormes fábricas de cocaína que existen en El Alto y el Altiplano. Extrañamente, nadie se apiadó por el difunto.
A trece años de estos hechos, nos preguntamos ¿Qué habría pasado, estando Evo en la oposición, y otro al mando del Estado? Con seguridad el recorte de la ayuda habría sido inmediato; algunos oficiales estarían camino a Miami, más esposados que un Jeque árabe; unos diez militantes del partido oficialista habrían perdido su visa y la ocasión de volver a visitar al Pato Donald.
A la luz de lo expuesto y, ante la inminencia de acabar al estilo Noriega, con la narcodictadura de Nicolás Maduro, utilizando el concurso de las fuerzas armadas colombianas y brasileñas, esperamos fervientemente que esta cruzada no quede en una simple amenaza, y menos, en sólo el arte de simular.

Mentiras y juego sucio
Por Marcelo Ostria Trigo
Se han desatado campañas de propaganda que distorsionan la realidad y acusan falsamente de mala gestión y de desidia al gobierno por las medidas adoptadas para enfrentar la grave pandemia del coronavirus en el país. Pese a las limitaciones provocadas por el abandono del sector de la salud durante los 14 años del gobierno del MAS, se está haciendo todo lo posible para lidiar con esta amenaza; por supuesto que podrían haber unos pocos errores, nada es perfecto, pero en estas circunstancias el ataque sucio contra los esfuerzos desplegados para contener la pandemia no tiene justificativo, menos aún, cuando es producto del odio y de la ignorancia.
En una democracia, la libre expresión es un derecho fundamental. Ese derecho no solo se reconoce a los órganos de difusión, sino también a las opiniones individuales de los ciudadanos. Pero, como en todo, hay lógicas excepciones: No es lícito, ni tiene valor moral, la mentira aleve ni el insulto procaz, y menos ahora cuando el gobierno está luchando con todo lo disponible contra este mal que ya ha cobrado víctimas fatales,
Esta pandemia, que tanto preocupa en el mundo, llegó a Bolivia cuando se preparaban las elecciones generales fijadas para el próximo 3 de mayo. Ciertamente esta fecha es imposible de mantener, y menos aun cuando hay una cuarentena con el objetivo de evitar que el virus contagie a una mayor cantidad de personas, y aún que no cobre más víctimas fatales. Los ataques contra la necesaria postergación de los comicios, provienen de sectores en los que sus partidarios insisten en que se cumpla nomás con la fecha inicialmente fijada; y otros son los que preocupados por su propia declinación política, exigen que las elecciones sean fijadas lo antes posible, sabiendo que debe haber una pausa para cuidar la salud de los integrantes de la sociedad.
Quizá, el solo pedir responsabilidad a quienes critican sin razón, no alcance para modificar conductas sectarias y malintencionadas. En los genes de ciertas agrupaciones políticas hay la tendencia de aprovechar cualquier crisis –no provocada por el gobierno– para criticar irresponsablemente. Los detractores creen que todo les sirve como propaganda para obtener circunstanciales ventajas políticas. Y son pocas las voces que aportan ideas y propuestas realizables en estas circunstancias.
La pandemia del coronavirus dejará grandes daños. Aparecerán muchas carencias y perjuicios para todos. Enfrentarlos será posible si se impone la cordura, la buena fe, el buen sentido y el tan reclamado patriotismo. Entonces, será el tiempo para buscar el favor ciudadano en las urnas para gobernar. Mientras tanto, debería cesar la campaña sucia que ya llega al límite de lo tolerable.

Siglo 21
Gobierno de unidad
La posibilidad de que el gobierno transitorio permanezca varios meses por culpa de la pandemia que paraliza al país molesta a los candidatos Carlos Mesa y Luis Arce Catacora, pero también provoca propuestas novedosas.
UN AÑO DE ÁÑEZ 
La inminente llegada del invierno coincide con lo que ha llamado el "tsunami" de la pandemia en Sudamérica, por lo que está descartado que las elecciones se puedan realizar el 3 de mayo, y quizá deban ser aplazadas hasta por lo menos octubre o noviembre. Así, el gobierno transitorio completaría un entero año de gestión.
RAZONES DE MESA 
Mesa no quiere que se aplacen por mucho tiempo las elecciones porque ve que la lucha contra el virus favorece a la presidente Jeanine Áñez, incluso si comete errores. Ella es el personaje más importante, la que maneja el Estado en un momento histórico. Él quisiera estar gobernando pero por de pronto exige al gobierno mejor información sobre las medidas que está tomando.
LA USURPADORA 
La dureza con que Mesa ha criticado a la presidente Áñez podría mostrar que él la considera una usurpadora y oportunista, que llegó justamente cuando él había estado más cerca de la presidencia si se daba la segunda vuelta que estaba prevista para diciembre pasado pero que no pudo ser debido a la renuncia y fuga del cocalero Morales.
Quizá sea también un tema económico el que molesta a Mesa, que tenía un presupuesto para las elecciones de mayo pero probablemente no sea suficiente para mantener la campaña hasta fin de año.
MIEDO A LOS MUERTOS 
El caso de Arce Catacora es diferente. Sabe que el turbión del virus podría provocar muchas víctimas y presiente que los electores saben que el sistema de salud está muy mal por culpa del gobierno del MAS: no invirtió el dinero que podía haber invertido en salud durante catorce años.
También sabe que se lo identifica como el principal responsable de que no se haya destinado más recursos a la salud, porque él fue quien elaboró los proyectos de presupuesto anuales de casi todos esos catorce años.
BOLIVIA-TV CALLADA 
Es cierto, Bolivia-Tv no atina hasta ahora a repetir los datos fríos de lo que hizo el MAS con el dinero que recibió el país del alto precio de las materias primas entre 2008 y 2014.
Esta política informativa del canal estatal ha sido tildada de sospechosa por algunos agentes políticos, sobre todo por aquellos convencidos de que el actual gobierno es demasiado condescendiente con el MAS, o que tiene arreglos ocultos.
GOBIERNO DE UNIDAD 
A todo esto, el físico y columnista Francesco Zaratti ha propuesto que ante este momento de riesgo extremo se apliquen soluciones heroicas, como la conformación de un gobierno de unidad nacional.
Mientras tanto, las mediciones internacionales que colocan a Bolivia como el país con mayor grado de obediencia civil a las instrucciones ha inflado de orgullo al gobierno, que está improvisando soluciones, como hacen todos los gobiernos del planeta. Acierta y se equivoca, igual que todos ellos. Y es probable que esté ganando aceptación en el electorado.

Tratando de entender algo
Por Patricio Valdez Marin
Estuve viendo en YouTube reportes de investigadores alternativos que me merecen plena confianza y que desbancan la narrativa oficial que el coronavirus es una pandemia. Uno de ellos es “The Last American Vagabond”, que contiene cantidades de información distinta de la que uno está expuesto por los medios públicos. He resumido parte de esta información que indica lo complejo del problema sanitario.
Projectveritas.com/brave dice que uno puede resultar positivo en el test de coronavirus pero no significa que uno esté en peligro. Además se afirma que la prensa ha sacado este problema de toda proporción
2º Doce expertos cuestionan el pánico del coronavirus. Entre ellos el Dr. Wolfgang Wodarg arguye que la gente está entendiendo mal el problema a causa de la propaganda oficial. Hipotéticamente, en el medio sanitario normal, de miles que mueren por gripe, neumonía, influenza, etc., aparece un virus un poco más agresivo que aumenta un poco la tasa de mortandad. Algunas personas comienzan a notar este leve cambio, descubren que es un coronavirus, observan más detenidamente y se comienza a chequear por coronavirus a los pacientes hospitalarios, encontrando que efectivamente lo tienen. De allí a declarar pandemias y pánicos, como ocurrió en China, Italia y otros países, hay un paso. Se ha creado una falsa ilusión.
3º Jim Corbett de Corbettreport se refería al Swiss Propaganda Research, que sostiene que en Italia solo el 12% de las muertes atribuidas al covid-19 tienen como causa real el covid-19. El 88% restante puede haber sido artificialmente inflada. Esto debe a la forma como se registran las muertes en los hospitales italianos, según el Prof. Walter Ricciardi del ISS. Así, los certificados de defunción muestran como causa directa el covid-19 cuando la realidad es que la víctima padecía de 3 o 4 enfermedades distintas y pudo haber muerto de cualquiera de esas. 1% presentó una enfermedad, 21,3%, dos, 25,9. Tres y 50,7% cuatro o más enfermedades.
4º El modelo de Ferguson predecía que 2,2 millones de muertes en EE.UU. y medio millón en el RU. Poco después Ferguson se desdijo pero la cifra quedó en la memoria colectiva.
5º Jon Rappoport escribía en su blog que el covid-19 no es una sola enfermedad. Sin embargo, éste es presentado como una sola y, por consiguiente, como una causa. El covid-19 se junta a neumonía, gripe, problemas cardiacos y renales y otras condiciones preexistentes y el paciente pudo haber muerto de cualquiera de ellas pero la causa de muerte se la achacan al covid-19. Adicionalmente a los pacientes se los trata con poderosas drogas antivirales que pueden ser peores que la enfermedad. Incluso los ventiladores mecánicos pueden suministrar demasiado oxígeno y presión que haga que los pulmones colapsen.
6º Julian Rose escribe en el Global Research que la pandemia ha sido fabricada, ya que a la gente se la testea por cualquier cepa de coronavirus, pudiendo ser gripes normales, pero no específicamente por covid-19, por lo que la cantidad de gente supuestamente con covid-19 es gigantesca. Por ello mucha gente diagnosticada con coronavirus solo tiene síntomas de gripe. Así, cualquier acción o reacción sanitaria de covid-19 está basado en datos falsos. Un test específico de covid-19 requiere un laboratorio purificado y aislado de cualquier partícula de coronavirus y si contaminantes virales. Adicionalmente, el test analiza, no el genoma completo, sino secuencias parciales. La noción que el test puede aislar el covid-19 es una tontera. Incluso no se puede saber cuánto virus tiene una persona. La fe de la gente en la ciencia es apabullante, cuando la verdad es que los científicos solo están advinando.
7º Tyler Dunden escribe en ZeroHedge que según Bloomberg los hospitales en EE.UU. están echando a los médicos y enfermeras que hablan con la prensa para preservar su (majestuosa) imagen. Desde luego, su soberbia les impide sacar las patas del barro, pues son DOCTORES aunque el mundo acabe en catástrofe. Aún no aparece el niño que grite; “¡El rey anda desnudo, mamá!”
Así, la pandemia es una pura ilusión o fantasía alimentada por la prensa (que hace caso omiso a estos estudios) y gobiernos mediocres que quiere imponer sus mezquinas agendas a sus ciudadanos. Evidentemente, si esta verdad fuera difundida se produciría la ira ciudadana contra estos gobiernos que los ha estado engañando, los ha atemorizado y les ha quitado sus derechos básicos.





viernes, 3 de abril de 2020

Hoja del Sur 1243



Hoja del Sur

Coronavirus, enfermedad que “puso de rodillas al mundo”
Por Armando Mariaca V.
Utilizando eufemismos, resulta muy poco decir que el coronavirus “puso de rodillas al mundo” porque lo padecido en este tiempo por la humanidad no tiene parangón. Se dirá que las guerras (especialmente las dos últimas) han causado millones de muertos y heridos, pérdidas cuantiosas de todo lo avanzado por la humanidad. Prácticamente, todo estaba premeditado, supuesto, esperado como consecuencia de lo planeado o preparado por los mismos hombres ya que determinados actos políticos, económicos, científico-culturales o de cualquier índole fueron gestándose con el tiempo y cada país sabía a donde se dirigía y cuáles serían las consecuencias.
Cuán diferente es lo ocurrido ahora en que toda la humanidad se encuentra frente a un enemigo no conocido antes que se hace invisible, inesperado, incalificado en sus consecuencias; un mal que puede presentarse en el momento menos pensado, mal que por su contundencia y acción indiscriminada destruye tranquilidad, confianza y hasta suposiciones para llegar a la conclusión de saberse muy poco y surgen las interrogantes: ¿Cómo funciona? ¿Cuanto daño y hasta dónde llegará? ¿Qué características ulteriores tendrá? ¿Cuáles serán las consecuencias? ¿Su origen es natural o culpa del ser humano? ¿Qué lo provoca? ¿Es un resumen de todo lo superado en cuestion de enfermedades?
Al final (o al inicio), se llega a la interrogante que invade el campo de la fe y espiritualidad de las personas: ¿Será un castigo divino? ¿Tomará conocimiento y conciencia de esto el ser humano? ¿Será posible medir cuánto mas se ha hecho para llegar a las conclusiones que se presentan en el día a día y cobra vidas por doquier? Cuando parece ser superado el mal en alguna región, aparece en otras y, en casos, reaparece en el sitio original; es decir, nada lo contiene y nadie se atreve a suponer razones y posibles remedios al mal. La ciencia, con todos sus estudios e investigaciones, trabaja en la búsqueda de las raíces del grave mal. Los científicos – pese a los grandes esfuerzos que despliegan – aún no encuentran un corto camino para arribar a una respuesta, aún así, abrigan esperanzas para derrotar definitivamente al letal mal.
Decir que “el mundo está puesto de rodillas” resulta poco tan sólo porque ha despertado conciencias, ha dado pasos y abierto posibilidades de unidad y concordia entre todas las naciones para encontrar remedios al mal; pero, parece que todo resultaría vano, inútil y hasta proclive al fracaso, a la desesperanza de hallar respuestas para encarar; ¿qué hacer? Y surge siempre la esperanza en la ciencia, en las investigaciones y ideas en relación a la contaminación del planeta, el descuido de la naturaleza o de la misma sobre-explotación de los recursos de la misma tierra que se vacía hecha polvo sobre las ciudades; pero, en medio de suposiciones, nace, de todos modos la fe, fe en el creador que es Dios y al cual nos aferramos con esperanzas.
Cuántas veces surgió una pregunta: ¿Hasta cuándo complotaremos contra nosotros mismos al hacerlo contra la creación de Dios que es la naturaleza para beneficio de la humanidad y no para incrementar su soberbia y propiciar sus propios males? Esta es la realidad que vivimos en este tiempo y, aunque el escepticismo de los que creen saber más y sentir mejor, de los que no creen en la existencia de Dios y atribuyen a la naturaleza, a la ciencia y la tecnología lo que el hombre consigue diariamente, parecería llegado el tiempo en que surjan, entre varias posibilidades, lo que sería la alternativa: debe el hombre persistir en la soberbia y la petulancia creyendo que la naturaleza es solamente un bien que no precisa ser preservado y respetado, o, creer, honesta y conciencialmente, que la creación es debida a la voluntad de Dios que es el Creador de todo el Universo, de ese universo que cada día es descubierto en sus íntimos y lejanos recobecos por los hombres que investigan el espacio infinito.
Todo muestra caminos hacia una realidad en que la humanidad tenga que suplicar el perdón de Dios, (cada quién conforme a su religión o creencia) al arrepentirse de haber dado a la obra de Su creación, la Tierra, un planeta más entre miles que contiene el interminable y eterno espacio y que, sin reconocer nuestras limitaciones, tratamos de descubrir lo que el Creador, talvez, en Su infinita sabiduría, preserva para futuras generaciones.
Así llegamos a la situación en que se implorará perdón de Dios y, hasta los que se jacten: “Gracias a Dios yo no creo por que soy ateo” (???). Absurdo atribuible por falta de fe religiosa o en el mismo poder de la naturaleza. A una mayoría no le quedará otra solución que reconocer que esa negativa no es mas que obra de la soberbia y la carencia de humildad para reconocer que sólo Dios y la naturaleza son es infinitos y el hombre, haga lo que sea, será siempre finito.
El coronavirus es un mensaje de vida y una lección de muerte que como conocimiento y experiencia debería asomar a la conciencia de todos y obrar consecuentemente con lo que conviene: Vivir como lo que somos y como Dios quiso desde siempre, en paz y concordia, en armonía y con vocación de construir, descartando el instinto para destruir.
La voluntad de Dios podría ser que la humanidad padezca muchos males que lo conduzcan a la muerte para luego resucitar a un mundo donde las virtudes permitan responder al mandato divino de vivir en paz en beneficio de la humanidad y de su Tierra que se debe amar y respetar como suelo en el que vivimos.

Protocolos de la pandemia
Por Urbano Calle
Quién estableció los protocolos de atención a los pacientes infectados por la pandemia del llamado Coronavirus que ya cobro decenas de vidas en nuestro país, entre estas la de Richard Sandoval, gerente de la Empresa AXS, dedicada a prestar servicios de internet y correo electrónico, principalmente en La Paz. Por el relato que Claudia Gonzales, esposa del empresario en la entrevista en Radio Erbol, se intuye que el Estado asumió toda la responsabilidad sobre la vida de los bolivianos y sobre sus decisiones, en esta pandemia y dejando fuera de acción a las empresas privadas de dedicadas a prestar servicios de salud, como es la Clínica Americana.
En la entrevista con ERBOL, Claudia contó desde el día en que su esposo comenzó a sentir molestias tras un viaje a Nueva York, hasta el momento en que presenció su entierro a través de la pantalla de una computadora, imposibilitada de estar en persona. “Realmente ha sido muy triste y desgarrador lo que hemos vivido”, lamentó.
En fecha 18 de marzo luego de regresar al país después de un viaje a Estados Unidos, el empresario comenzó a sentir molestias y entró en reposo. El 23 de marzo, informaron al Servicio Departamental de Salud (Sedes) para que se realice a Richard la prueba para el Covid-19. Indicó que la entidad tardó 48 horas en acudir al llamado, pese a que se había alertado que los síntomas del paciente coincidían con el coronavirus. Los Sandoval cumplieron el principal protocolo en esta pandemia recurrir a quienes están mejor informados sobre el Coronavirus.
Antela lentitud del informe del SEDES y con los síntomas cada vez mas avanzados y sin los resultados el jueves la familia decidió a acudir a los servicios de la Clínica del Sur. Gonzales no podía respirar y tenia accesos de vomito con sangre. En la clínica se le diagnostico neumonía fue internado en zona de aislamiento. Al parecer el SEDES informo a la Clínica que los estudios hechos a Gonzales eran positivos de Corononavirus.
La esposa señaló que al estar su esposo en ese centro de salud tenía oxígeno, contaba con respirador, además de terapia intermedia e intensiva. Considera que de haber permanecido ahí, Richard hubiese tenido más chances de sobrevivir, pero lo llevaron a otro hospital.
El viernes 27, Claudia recibió una llamada de Richard, quien le dijo que lo estaban sacando “por la fuerza” para llevárselo a un hospital de la Alcaldía. “Lo han sacado a mi esposo en contra de su voluntad, afectando el principal derecho que tiene toda persona que es su derecho a la vida”, manifestó. Otra vez el protocolo del Estado, de asumir toda la responsabilidad de los infectados. La directora Patricia Callisperis, aseveró que se cumplió con los lineamientos del Ministerio de Salud, los cuales señalan que los pacientes positivos deben ser llevados al centro de salud referencial de la región. Negó que se hayan querido deshacer del paciente. Es así que Gonzales fue llevado al Hospital de la Portada, centro designado como centinela para tratar a pacientes de coronavirus. La esposa observó que se haya llevado a su esposo, teniendo una neumonía, a ese centro de salud de segundo nivel, cuando requería al menos de terapia intermedia y un respirador.
Nuevamente el protocolo oficial. El hospital municipal pidió a la familia medicamentos, que fueron entregados y al intentar tener informes por teléfono sobre el estado de su esposo, le dijeron que si quería saber de su familiar debería estar en persona en el centro médico. Claudia no podía salir de casa porque cumple cuarentena ante un posible contagio.
El domingo 29, a las 7:30, Claudia recibió la llamada de la Directora de Salud de la Alcaldía. Indicándole que Richard necesitaba un respirador y que en el hospital municipal no tenían un médico intensivista que pueda conectar al paciente al equipo.
La familia buscó a intensivistas para atender a Richard, pero no había uno solo que quisiese asistir a conectar al paciente a un respirador, lamentó Claudia. Intentaron que el paciente vuelva a la Clínica del Sur, pero se negaron a recibirlo con los argumentos de que sus intensivistas eran mayores de 60 años, que debían desinfectar el lugar y que, de atenderlo, ya no podrían recibir a otras personas. Nuevamente los protocolos del Estado.
Tras largo peregrinar la familia logró un lugar en el Hospital del Norte de tercer nivel, que tiene seis respiradores. El traslado fue lo último que aguantó Richard antes de fallecer. Según Claudia, la ambulancia no tenía un médico intensivista que pueda monitorear el tramo, además, quienes llevaron al paciente se subieron adelante del vehículo, dejando a Richard atrás, porque no querían contagiarse.
“Llegando al hospital de El Alto, él pierde la vida, es decir, no tuvo acceso a este respirador y eso nos muestra la falta de humanidad. Realmente nos desgarra todo lo que es todo el sistema de salud boliviano, totalmente ineficiente. Son protocolos que no sirven absolutamente para nada”, criticó.
Mi esposo estaba en el Hospital La Portada, donde estuvo la presidenta con el alcalde Revilla mostrando cuán bueno era ese centro y que tenía absolutamente todo, que ningún boliviano se iba a morir porque estaba todo.
“Ha sido tan triste, porque ha sido enterrado con la asistencia de diez personas como máximo o siete, porque el protocolo no permite que haya más personas. Yo he seguido este entierro mirando a través de mi computadora junto a mi hija de 12 años, mi hijo en Estados Unidos lo propio y la familia lo mismo. Todos viendo el entierro de Richard a través de un video.
Esta visto que la burocracia, los protocolos mal diseñados le dan a la pandemia del Coronavirus la ventaja de tomar la vida de los paceños. Sea cual sea su condición social.

Valija Diplomática
CORONAVIRUS Y STRADIVARIUS Los ángeles tocan violín en el cielo, para recibir las víctimas inocentes del peor castigo divino
OVACIONES para la presidenta JEANINE por la adecuada conducción de la crisis epidémica. Juntos en la Unidad.
HOMENAJE POSTUMO al gran poeta y humanista ARMANDO SORIANO, el “chino” que se reía del mundo y de la vida…
PANDILLAS LOCAS en Santa Cruz y en Oruro, impiden la curación de pestíferos bolivianos vomitados desde Europa. Condenable conducta pero explicable pánico…
BOLIVIANA IRRESPONSABLE llegó de Italia sospechando estar contaminada y contagio a amigos y familiares que la recibieron..
PRORROGA ELECCIONARIA debería analizarse mientras dure la pandemia que agrupara inevitablemente colas humanas proclives al contagio. Sugiero primer domingo de Septiembre 2020…
OBITUARIO para el diplomático peruano JAVIER PEREZ DE CUELLAR, muerto a los 100 años, pero aparentaba 99…
El MAS se ha propuesto provocar protestas contra la cuarentena y el desabastecimiento, según comprobó la semana pasada el ministro Iván Arias y el partido del cocalero Morales no lo desmintió, sino que fue más allá: intensificó la campaña.

Arresto domiciliario jamás imaginado
Por Álvaro Riveros Tejada
Desde noviembre del año pasado, dos importantes sucesos han sacudido nuestra historia tanto nacional, como internacional. Por un lado, la caída del régimen autócrata masista de Evo Morales, después de 14 años de tácita dictadura y, por el otro, la pandemia del coronavirus chino que aún asola a todo el planeta.
Ambas calamidades tienen un común denominador que las caracteriza, y es su mortífera incidencia sobre las sociedades donde se desarrollan, tal como la industria del narcotráfico, a la cual fuimos adscritos como socios proveedores de materia prima (cuándo no), integrando el primer sindicato del crimen organizado continental que se fundó bajo la careta del Foro de Sao Paulo, hábilmente digitado por Fidel Castro, Hugo Chávez y sus secuaces.
Las secuelas de ese narco connubio, al igual que cualquier pandemia, siembra con lágrimas y muerte los millones de víctimas que cobra a su paso empero, son pocos los gobiernos que se dan por aludidos al ofuscarse con las ingentes sumas de dinero que rinde su comercio, y ese arte camaleónico de traducirse en políticas de contenido populista, que convierte a sus traficantes en egregios ciudadanos.
Es entonces cuando aplaudimos la actitud de los EE. UU. al acusar sin ambages al sátrapa venezolano Maduro y a su cúpula gobernante por sus nexos con el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Especialmente, por sus vínculos inocultables con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para exportar toneladas de cocaína a los Estados Unidos.
Tales medidas estadounidenses complican indirectamente al vicepresidente de España, Pablo Iglesias y a José Luis Rodríguez Zapatero, quienes mantuvieron una cercana relación con la dictadura chavista y con representantes de las FARC.
Dichos nexos, que no son nada secretos para la Agencia Antidrogas (DEA) pueden convertirse en órdenes de captura similares a las emitidas en contra de la cúpula chavista y de algunos de sus principales aliados en la región, aunque gocen del carácter circunstancial de refugiados o asilados.
Elliot Abrams, representante de los EE. UU. para asuntos de Venezuela, al referirse a la fuga del Gral. Hugo Carvajal, exjefe de inteligencia de Chávez y refugiado por el gobierno español de Pedro Sánchez, manifestó públicamente que dicha evasión era una gran vergüenza para el gobierno de España y no ocultaba su profunda indignación con los socialistas y comunistas, aliados de ese gobierno, bajo cuya tuición se encuentra actualmente, la Central Nacional de Inteligencia.
¿Es el Covid-19 una creación maquiavélica y una estrategia para someter al mundo? Y si este fuera el caso, ¿Cómo la gestaron? Si es una invención maquiavélica, ¿Quién la creó? La respuesta ha originado una guerra de acusaciones y especulaciones entre potencias, y otra entre intrigantes. Lo cierto es que las coincidencias entre las feas pandemias que atribulan a la humanidad actualmente son extraordinariamente similares. Por un lado, está la del cocavirus y, por el otro, el coronavirus que nos ha recluido en un arresto domiciliario jamás imaginado.

Desde la tierra
Los nuevos héroes
Por Lupe Cajías
Aprendí en la escuela a repetir nombres de héroes, a cantarles, a recitarles poesías infantiles y a copiar sus gorras frigias. A recordar sus figuras con el fusil en bandolera o apuntando directo a un enemigo que imaginábamos feroz. Aprendí sobre la divisa colorada, el escudo, la banda, el himno, la batalla. También los ídolos que aparecían en afiches, con su puro en la boca y el uniforme militar, las botas, las boinas guerrilleras.
Desde el estallido de la pandemia de COVID 19 los nuevos héroes no portan armas. Son mujeres y hombres de diferentes edades, con distintas especializaciones, con muchos obstáculos, pero con un compromiso atávico: sanar al prójimo. La nueva divisa es blanca, de simple tela, una cofia tiesa, unos instrumentos científicos, un lapicero, una libreta de apuntes; palabras, acciones, no disparos. Dispuestos al sacrificio personal sin esperar guirnaldas ni estatuas plebeyas.
Hay excepciones, como es regla en toda guerra. Son los menos. La gran mayoría de médicos, enfermeras, paramédicos, trabajadores de apoyo en casas de salud o en ambulancias está luchando en todo el mundo para frenar la amenaza planetaria.
En Bolivia, se convirtieron en la vanguardia de la resistencia civil desde hace varios años. Enfermeros, salubristas, ginecólogos, pediatras, internistas, gastroenterólogos, cardiólogos, anestesiólogos, nefrólogos, neurólogos, epidemiólogos y sigue un largo etcétera. Comenzaron su larga lucha por asuntos gremiales cuando comprendieron por experiencia directa que el frágil edificio de la salud pública se rajaba cada día más por las deficientes políticas estatales.
Después ganaron las calles para derrotar la propuesta de un nuevo Código Penal contradictorio y con sutiles amenazas a libertades ciudadanas. Las manifestaciones cotidianas convocaron el respaldo de miles de ciudadanos y fueron las primeras experiencias de movilización territorial en todo el país. Su consigna de “Nadie se rinde, nadie se cansa” marcó a toda una generación.
Entrenados en la lucha social más allá de hospitales y consultorios volvieron a enfrentarse con la represión en los 21 días de resistencia civil el año pasado. A varios los vimos golpeados: mandiles blancos manchados con su propia sangre.
En la pandemia del coronavirus son otra vez la vanguardia de contención. En Bolivia, en América Latina y en todo el mundo. Una prueba inmensa a su vocación, a su juramento hipocrático, a sus familias, a su vida de hogar, a sus propias ambiciones profesionales.
Las historias que conocemos estos días superan a cualquier serie televisiva sobre hospitales o medicina; son capítulos de tristísimas condiciones de trabajo en la mayoría de los países, incluso del primer mundo. Varios doctores están infectados, varias enfermeras han dado hasta el último aliento para salvar la vida de una anciana o de un benemérito.
En muchas calles europeas salen policías y bomberos para rendirles con sus sirenas una especie de serenata de agradecimiento. Los ciudadanos abren sus ventanas, salen a los balcones para aplaudirlos en medio de las lágrimas por este horror que hoy vive la Humanidad.
No estaba equivocado San Pablo al poner junto a apóstoles y a profetas a aquellos que tienen el don de curar. El don de los héroes de esta época. Agradecida por todo ello.

¿Eres mundano?
Don Vicente
Coro, Coro... ¿dónde estas yendo?. Antes de nada, quiero agradecer porque tu aparición, en un hermoso primer día de abril, es como cuando se te ocurre transformar tu acercamiento, en favor de alguien al que nunca quisieras como amigo cercano. Estas jugando con la vida de todo terrestre y creo que tu no te salvas de serlo. O... ¿miento?. Bueno, hay actitudes de congéneres que, no se podría esperar que mejoren en sus relaciones entre humanos y se tornen de pronto en buena gente. Verás, yo tenía un vecino que nunca quiso mirarme de frente, sin el uso de barbijo. Es que nunca se imaginan que la verdadera buena actitud se nota en los ojos de las personas. Por los ojos se irradia el cariño o el odio. Hoy estoy feliz, porque noto que no se habla mucho de la política sucia, que nubla nuestros cielos hermosos. Yo se que tu irás cambiando también tu apego a los hombres y mujeres buenos y malos del planeta. Es bueno el cambio... pero no tanto. Hasta pronto, Corito y... hasta nunca.

Donde anda Vicente
Por Patricio F Valdés Marín
“¿Dónde anda Vicente?, donde anda la gente”. Como en el caso de este viejo dicho español, en el del covid-19 todo el mundo es un Vicente que cree la narrativa rutinaria y, como robot, actúa como todos lo hacen, sin hacerse algunas preguntas básicas. ¿Estoy reaccionando irracionalmente por pánico e histeria? ¿Cómo o quién propaga el pánico? ¿Resulta efectivo controlar el contagio de la enfermedad mediante el distanciamiento social y el cierre de fronteras? ¿Por qué un mandatario (es decir, quien debe actuar según es mandatado) pasa a actuar en forma tiránica y sin responder a la ciudadanía? ¿Por qué uno está dispuesto a acatar cualquier orden por peregrina que sea? ¿Qué significa esta enfermedad?
Al parecer, como si nadie pudiera pensar por sí mismo y expresarse políticamente, todo atisbo de democracia y sus libertades quedó relegado por una autoridad devenida en tiránica con la anuencia del temor a morir de los ciudadanos. Todos están dispuestos a quedarse en sus casas porque se lo ordenan, a pesar que no puede acudir a trabajar y ganarse el sustento para él y su familia y correr el riesgo de perder la pega. Asimismo, con esta estrategia paralizante el gobierno se arriesga al colapso de la economía y subsiguientemente a una masiva rebelión a causa de la completa desesperación colectiva. 
Un reconocidamente irresponsable pero muy responsable son los medios masivos de comunicación que por buscar ventajas económicas siembran el pánico en la gente al persistir en una chata narración y conteo de víctimas. Algunos teóricos conspirativos creen que mentes siniestras están manejando la prensa para un inconfesable propósito. Sepa Moya.
Siguiendo ciegamente parámetros internacionales, el gobierno busca afanosamente terminar con la enfermedad mediante cuarentenas, que es como estar en la cárcel con el agravante que nadie te da la comida. Como una pared que se caerá si uno no la apuntala personalmente y que si uno se retirara, ésta se cae, el problema es que el contagio del covid-19 resurgiría igual si se terminara la cuarentena, pues se volvería a lo mismo. Tal vez, quienes diseñaron esta estúpida estrategia estarían pensando que alguien vendría con un palo o vacuna para apuntalar la pared o que así se llegará más pronto al peak que milagrosamente reanudará la vida anterior. Sin embargo, la causa de la enfermedad no es el contagio, sino la agresividad de un virus muy contagioso.
El desatino de la OMS ha sido tal vez mayor que el de Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal, quien para evitar el punto recesivo del ciclo económico, en 2008, decidió imprimir inorgánicamente billones de dólares y salvar así a los bancos y empresas deficitarios de su inminente quiebra. Esta política financiera constituyó el fundamento del gigantesco colapso económico que se avecina, aunque el Fed y el Tesoro, ahora fundidos, estén últimamente imprimiendo billones de dólares.
Aunque no se lo puede demostrar, todas las evidencias apuntan a que el coronavirus fue generado en uno de los 170 laboratorios que el Pentágono posee para el desarrollo de sus armas bioquímicas, tal como otra de sus divisiones desarrolla armas nucleares con ilimitado financiamiento y sin dar cuenta a nadie. Ellos tienen por norma ensayar sus armas en la misma población. Probablemente, el covid-19 fue diseñado para atacar a la población china y otra cepa lo fue para Irán; parece que no consideraron que podría mutar. 
Si esta enfermedad se afrontara dignamente, como en épocas menos ateas e intrascendentes, un porcentaje la sufriría, algunos más intensamente, y otros, especialmente quienes su salud está débil, morirían. Es decir, la población disminuiría en alrededor del 3%, que es la tasa de mortalidad de esta enfermedad, lo que no sería un gran drama en comparación con el tremendo caos que está quedando como resultado de que se cree que el máximo valor de un individuo es su propia vida.
Finalmente, como Vicente, todos suponen que derrotando en una guerra al coronavirus todo volverá a la normalidad. No sólo esto es una gran y falsa ilusión, considerando el muy torrentoso caudal que ya ha pasado bajo el puente, sino que no toman en cuenta que estamos viviendo en tiempos apocalípticos, cuando el corona virus no es más que otra tribulación y de las menores.

En río revuelto…ganancia de comerciantes
Por Mirna Quezada Siles
Supermercados, mercados, farmacias y transporte público: los ganadores. Luego que la Presidenta Jeanine Áñez instruyó en domingo 15 y martes 17 de marzo una serie de medidas a ejecutarse con el fin de frenar la propagación del Covid-19, gran parte de la población de La Paz se volcó a supermercados, mercados, farmacias y otros lugares de venta en busca de alimentos, bebidas, productos de higiene y medicinas.
El agio y la especulación primaron en estos espacios que subieron precios de muchos productos sin medida ni clemencia. Los operativos de control interinstitucionales y del Gobierno Municipal de La Paz (GMLP) resultaron insuficientes ante la desesperación de personas que compraron y casi “limpiaron” estantes de muchos centros de acopio.
Ni la instrucción de horario continuo en instituciones públicas y privadas, ni la prohibición de reuniones de más de cien personas (primeras medidas) sirvieron para impedir aglomeraciones; todo lo contrario, las determinaciones y recomendaciones gubernamentales provocaron mayor desesperación y angustia entre los vecinos.
En cuanto al transporte público, se pudo evidenciar que tanto buses, minibuses, trufis y radiotaxis circularon tan llenos de gente que el riesgo potencial de infectarse creció. Para colmo, ante la ausencia de indicaciones precisas sobre higiene por parte del GMLP, se advirtió la circulación de vehículos con falta de limpieza y poca o nula ventilación.
Para “Hoja del Sur” se hizo una breve encuesta al respecto y muchos vecinos de Miraflores, Sopocachi, Obrajes, Calacoto y Achumani se quejaron por la falta de supervisión en los espacios de abastecimiento. “La gente entró como loca y agarró lo que pudo” dijo un señor de la tercera edad. Otra señora afirmó “las familias llegaron en grupos grandes, tomaron productos a empujones y llenaron sus autos”. “Fue terrible, la gente nos reñía para apurarnos e irresponsablemente manejaba el dinero, nadie nos cuida” señaló la cajera de un supermercado.
Sobre los mercados opinaron que las “caseras” ocultaron algunos productos y a otros les subieron el precio como si nada. “El limón, las naranjas y otros cítricos subieron al doble” se quejó una ama de casa a lo que otra añadió: “ocultan alimentos y mucha fruta la venden en mal estado, la Intendencia Municipal brilla por su ausencia”.
Al mencionar el transporte público la población señaló que los conductores no usaron barbijos, no limpiaron sus vehículos y menos trataron con amabilidad a personas de la tercera edad, es más, en algunos casos hasta los rechazaron.
Indigentes, mendigos y otros sectores abandonados en la ciudad maravilla y por quienes no hizo nada al respecto durante 14 años el anterior gobierno, influirán mucho también en el enfrentamiento de este nuevo mal mundial.
En la urbe paceña se vive momentos de zozobra por el nuevo coronavirus que sin duda alguna afectará notablemente a los bolsillos de toda la población. Ojalá la hospitalidad, solidaridad y respeto con quienes son más vulnerables, sean protagonistas en los días por venir.

Tiempos de pandemia
Por Marcelo Ostria Trigo
Hace poco que en nuestro país nadie se había contagiado con el coronavirus (COVID-19), y la esperanza –leve por cierto– era que no llegue, que pase de largo. Pero se trata de una pandemia inatajable que se expande en los cinco continentes y que tiene a las naciones dedicadas a sobrellevar y erradicar esté mal que crece a un ritmo que muestra que, si continúa la expansión, no habrá lugar libre de esta peste.
Mientras tanto, la preocupación de autoridades y colectividades varía en intensidad y en la forma de responder a este desafío. Hay los que, como es de esperar, no solo apoyan, sino que cumplen con las oportunas y rápidas medidas adoptadas responsablemente por el actual gobierno; entre ellas, que todos nos quedemos en nuestras casas y que cumplamos las recomendaciones de las autoridades. La cuestión es que, como se dice popularmente, “el horno no está para bollos”; es decir que no es el momento para actividades sociales, políticas y electorales.
Antes que llegue la peste del coronavirus, se había fijado el 3 de mayo próximo para las elecciones generales. Ciertamente, con la cuarentena decretada por el gobierno, y con las indispensables medidas adoptadas para la protección de la salud general, es imposible seguir el calendario antes aprobado. Esto no parece complicado comprender. El Presidente del Tribunal Supremo Electoral lo ha explicado con claridad.
Sin embargo, hubo nomás resistencia a la postergación. Fue de los que pensaban que esto perjudicaría su candidatura, ya que es notoria su declinación de apoyo ciudadano. Por ello, tanto el candidato Arce Catacora, como su jefe en Buenos Aires, insistieron en que la fecha de elecciones del 3 de mayo era inmodificable, lo que, en verdad es una majadería. Luego aceptarían a regañadientes una postergación, aún no definida la fecha. Mientras tanto, otro candidato, ante su claro descenso de popularidad, afirmaba que, tan pronto como sea posible, hay que apresurar la fijación de la fecha de los comicios, lo que muestra avidez, además de temor a la derrota electoral que une a ambos candidatos.
La misma actitud inmediatista –si se quiere irresponsable– fue asumida por gobernantes populistas. Este es el caso de México, donde su presidente, para demostrar que se trataba solo de una “gripecita”, participaba en reuniones callejeras. Se mezclaba imprudentemente con los asistentes. Luego, ante la inocultable evidencia de la gravedad de la pandemia, tomó algunas medidas de precaución.
Esta pandemia solo acabará cuando se cuente con vacunas y medicinas adecuadas, y cuando todos, gobiernos y pueblos, estén dispuestos a abandonar enconos y a cumplir responsablemente todas las medidas de precaución frente a esta calamidad mundial.
Siglo 21
CONTRA LA MUERTE 
Se trata de una carrera contra la muerte, pues saben los masistas que si la pandemia causara la mortandad que se puede prever por el pésimo estado de la salud pública, los electores le darían el voto castigo.
Por ello es que el cocalero dice desde Buenos Aires que no se debe aceptar que las elecciones sean aplazadas, y lo repiten algunos masistas, aunque Eva Copa y Sergio Choque lo dicen cada vez con menos convicción.
DEMASIADA CORTESÍA 
El problema es que las proyecciones del avance del virus incluso en países vecinos dicen que sus golpes más duros serán a finales de abril, es decir a una semana del 3 de mayo.
Con mucha cortesía, quizá excesiva, el presidente del TSE responde a los masistas diciendo que si el organismo ha propuesto que las elecciones sean aplazadas para realizarse entre el 7 de junio y el 6 de septiembre, fue porque los partidos estuvieron de acuerdo en ello.
MASISTAS CASI REBELDES 
Pero el MAS dice que no hubo consenso para decidir que las elecciones no pueden realizarse el 3 de mayo, y menos para aplazarlas por dos o tres meses, aunque al mismo tiempo Copa y Choque remarcan que están arriesgando sus vidas al asistir al parlamento.
Entre noviembre y febrero, los masistas que dirigen el parlamento se habían distanciado de las instrucciones que llegaban de Buenos Aires y repetían sus denuncias del tratamiento racista que recibieron de parte de los dirigentes próximos al cocalero Morales desde 2006.
Ahora, en las primeras reuniones sobre la fecha de las elecciones, Copa y Choque llegaron a contradecir las posturas del cocalero difundidas por el periodismo, pero luego optaron por respaldarlas casi a regañadientes.
LOS MUERTOS DEL VIRUS 
Lo que dice el cocalero desde la capital argentina es que el MAS no puede aceptar que las elecciones sean fijadas para una fecha posterior a la llegada del gran coletazo del coronavirus, porque la cantidad de muertos sería atribuida por el electorado a la pésima asignación de recursos entre 2006 y 2018.
Sabe el cocalero que el gobierno transitorio podría hacer una fuerte campaña de información subrayando la responsabilidad del MAS en el desamparo en que está la salud pública.
BOLIVIA-TV INGENUA 
Los masistas están deseando que los responsables de Bolivia Tv sigan siendo tan ingenuos como hasta ahora: no sacan provecho de ese medio para difundir los datos sobre el despilfarro de los catorce años. Sólo tendrían que mostrar las estadísticas y datos oficiales del propio gobierno masista, pero por alguna extraña razón no lo hacen.
Si se difundiera, por ejemplo, la diferencia de los presupuestos asignados entre 2006 y 2019 a propaganda (US$ 4.000MM) y a salud (US$ 1.950MM), ese canal ayudaría a entender la realidad que ahora vive el país cuando el golpe más fuerte del virus está por llegar y podría causar miles de víctimas.