viernes, 3 de abril de 2020

Hoja del Sur 1243



Hoja del Sur

Coronavirus, enfermedad que “puso de rodillas al mundo”
Por Armando Mariaca V.
Utilizando eufemismos, resulta muy poco decir que el coronavirus “puso de rodillas al mundo” porque lo padecido en este tiempo por la humanidad no tiene parangón. Se dirá que las guerras (especialmente las dos últimas) han causado millones de muertos y heridos, pérdidas cuantiosas de todo lo avanzado por la humanidad. Prácticamente, todo estaba premeditado, supuesto, esperado como consecuencia de lo planeado o preparado por los mismos hombres ya que determinados actos políticos, económicos, científico-culturales o de cualquier índole fueron gestándose con el tiempo y cada país sabía a donde se dirigía y cuáles serían las consecuencias.
Cuán diferente es lo ocurrido ahora en que toda la humanidad se encuentra frente a un enemigo no conocido antes que se hace invisible, inesperado, incalificado en sus consecuencias; un mal que puede presentarse en el momento menos pensado, mal que por su contundencia y acción indiscriminada destruye tranquilidad, confianza y hasta suposiciones para llegar a la conclusión de saberse muy poco y surgen las interrogantes: ¿Cómo funciona? ¿Cuanto daño y hasta dónde llegará? ¿Qué características ulteriores tendrá? ¿Cuáles serán las consecuencias? ¿Su origen es natural o culpa del ser humano? ¿Qué lo provoca? ¿Es un resumen de todo lo superado en cuestion de enfermedades?
Al final (o al inicio), se llega a la interrogante que invade el campo de la fe y espiritualidad de las personas: ¿Será un castigo divino? ¿Tomará conocimiento y conciencia de esto el ser humano? ¿Será posible medir cuánto mas se ha hecho para llegar a las conclusiones que se presentan en el día a día y cobra vidas por doquier? Cuando parece ser superado el mal en alguna región, aparece en otras y, en casos, reaparece en el sitio original; es decir, nada lo contiene y nadie se atreve a suponer razones y posibles remedios al mal. La ciencia, con todos sus estudios e investigaciones, trabaja en la búsqueda de las raíces del grave mal. Los científicos – pese a los grandes esfuerzos que despliegan – aún no encuentran un corto camino para arribar a una respuesta, aún así, abrigan esperanzas para derrotar definitivamente al letal mal.
Decir que “el mundo está puesto de rodillas” resulta poco tan sólo porque ha despertado conciencias, ha dado pasos y abierto posibilidades de unidad y concordia entre todas las naciones para encontrar remedios al mal; pero, parece que todo resultaría vano, inútil y hasta proclive al fracaso, a la desesperanza de hallar respuestas para encarar; ¿qué hacer? Y surge siempre la esperanza en la ciencia, en las investigaciones y ideas en relación a la contaminación del planeta, el descuido de la naturaleza o de la misma sobre-explotación de los recursos de la misma tierra que se vacía hecha polvo sobre las ciudades; pero, en medio de suposiciones, nace, de todos modos la fe, fe en el creador que es Dios y al cual nos aferramos con esperanzas.
Cuántas veces surgió una pregunta: ¿Hasta cuándo complotaremos contra nosotros mismos al hacerlo contra la creación de Dios que es la naturaleza para beneficio de la humanidad y no para incrementar su soberbia y propiciar sus propios males? Esta es la realidad que vivimos en este tiempo y, aunque el escepticismo de los que creen saber más y sentir mejor, de los que no creen en la existencia de Dios y atribuyen a la naturaleza, a la ciencia y la tecnología lo que el hombre consigue diariamente, parecería llegado el tiempo en que surjan, entre varias posibilidades, lo que sería la alternativa: debe el hombre persistir en la soberbia y la petulancia creyendo que la naturaleza es solamente un bien que no precisa ser preservado y respetado, o, creer, honesta y conciencialmente, que la creación es debida a la voluntad de Dios que es el Creador de todo el Universo, de ese universo que cada día es descubierto en sus íntimos y lejanos recobecos por los hombres que investigan el espacio infinito.
Todo muestra caminos hacia una realidad en que la humanidad tenga que suplicar el perdón de Dios, (cada quién conforme a su religión o creencia) al arrepentirse de haber dado a la obra de Su creación, la Tierra, un planeta más entre miles que contiene el interminable y eterno espacio y que, sin reconocer nuestras limitaciones, tratamos de descubrir lo que el Creador, talvez, en Su infinita sabiduría, preserva para futuras generaciones.
Así llegamos a la situación en que se implorará perdón de Dios y, hasta los que se jacten: “Gracias a Dios yo no creo por que soy ateo” (???). Absurdo atribuible por falta de fe religiosa o en el mismo poder de la naturaleza. A una mayoría no le quedará otra solución que reconocer que esa negativa no es mas que obra de la soberbia y la carencia de humildad para reconocer que sólo Dios y la naturaleza son es infinitos y el hombre, haga lo que sea, será siempre finito.
El coronavirus es un mensaje de vida y una lección de muerte que como conocimiento y experiencia debería asomar a la conciencia de todos y obrar consecuentemente con lo que conviene: Vivir como lo que somos y como Dios quiso desde siempre, en paz y concordia, en armonía y con vocación de construir, descartando el instinto para destruir.
La voluntad de Dios podría ser que la humanidad padezca muchos males que lo conduzcan a la muerte para luego resucitar a un mundo donde las virtudes permitan responder al mandato divino de vivir en paz en beneficio de la humanidad y de su Tierra que se debe amar y respetar como suelo en el que vivimos.

Protocolos de la pandemia
Por Urbano Calle
Quién estableció los protocolos de atención a los pacientes infectados por la pandemia del llamado Coronavirus que ya cobro decenas de vidas en nuestro país, entre estas la de Richard Sandoval, gerente de la Empresa AXS, dedicada a prestar servicios de internet y correo electrónico, principalmente en La Paz. Por el relato que Claudia Gonzales, esposa del empresario en la entrevista en Radio Erbol, se intuye que el Estado asumió toda la responsabilidad sobre la vida de los bolivianos y sobre sus decisiones, en esta pandemia y dejando fuera de acción a las empresas privadas de dedicadas a prestar servicios de salud, como es la Clínica Americana.
En la entrevista con ERBOL, Claudia contó desde el día en que su esposo comenzó a sentir molestias tras un viaje a Nueva York, hasta el momento en que presenció su entierro a través de la pantalla de una computadora, imposibilitada de estar en persona. “Realmente ha sido muy triste y desgarrador lo que hemos vivido”, lamentó.
En fecha 18 de marzo luego de regresar al país después de un viaje a Estados Unidos, el empresario comenzó a sentir molestias y entró en reposo. El 23 de marzo, informaron al Servicio Departamental de Salud (Sedes) para que se realice a Richard la prueba para el Covid-19. Indicó que la entidad tardó 48 horas en acudir al llamado, pese a que se había alertado que los síntomas del paciente coincidían con el coronavirus. Los Sandoval cumplieron el principal protocolo en esta pandemia recurrir a quienes están mejor informados sobre el Coronavirus.
Antela lentitud del informe del SEDES y con los síntomas cada vez mas avanzados y sin los resultados el jueves la familia decidió a acudir a los servicios de la Clínica del Sur. Gonzales no podía respirar y tenia accesos de vomito con sangre. En la clínica se le diagnostico neumonía fue internado en zona de aislamiento. Al parecer el SEDES informo a la Clínica que los estudios hechos a Gonzales eran positivos de Corononavirus.
La esposa señaló que al estar su esposo en ese centro de salud tenía oxígeno, contaba con respirador, además de terapia intermedia e intensiva. Considera que de haber permanecido ahí, Richard hubiese tenido más chances de sobrevivir, pero lo llevaron a otro hospital.
El viernes 27, Claudia recibió una llamada de Richard, quien le dijo que lo estaban sacando “por la fuerza” para llevárselo a un hospital de la Alcaldía. “Lo han sacado a mi esposo en contra de su voluntad, afectando el principal derecho que tiene toda persona que es su derecho a la vida”, manifestó. Otra vez el protocolo del Estado, de asumir toda la responsabilidad de los infectados. La directora Patricia Callisperis, aseveró que se cumplió con los lineamientos del Ministerio de Salud, los cuales señalan que los pacientes positivos deben ser llevados al centro de salud referencial de la región. Negó que se hayan querido deshacer del paciente. Es así que Gonzales fue llevado al Hospital de la Portada, centro designado como centinela para tratar a pacientes de coronavirus. La esposa observó que se haya llevado a su esposo, teniendo una neumonía, a ese centro de salud de segundo nivel, cuando requería al menos de terapia intermedia y un respirador.
Nuevamente el protocolo oficial. El hospital municipal pidió a la familia medicamentos, que fueron entregados y al intentar tener informes por teléfono sobre el estado de su esposo, le dijeron que si quería saber de su familiar debería estar en persona en el centro médico. Claudia no podía salir de casa porque cumple cuarentena ante un posible contagio.
El domingo 29, a las 7:30, Claudia recibió la llamada de la Directora de Salud de la Alcaldía. Indicándole que Richard necesitaba un respirador y que en el hospital municipal no tenían un médico intensivista que pueda conectar al paciente al equipo.
La familia buscó a intensivistas para atender a Richard, pero no había uno solo que quisiese asistir a conectar al paciente a un respirador, lamentó Claudia. Intentaron que el paciente vuelva a la Clínica del Sur, pero se negaron a recibirlo con los argumentos de que sus intensivistas eran mayores de 60 años, que debían desinfectar el lugar y que, de atenderlo, ya no podrían recibir a otras personas. Nuevamente los protocolos del Estado.
Tras largo peregrinar la familia logró un lugar en el Hospital del Norte de tercer nivel, que tiene seis respiradores. El traslado fue lo último que aguantó Richard antes de fallecer. Según Claudia, la ambulancia no tenía un médico intensivista que pueda monitorear el tramo, además, quienes llevaron al paciente se subieron adelante del vehículo, dejando a Richard atrás, porque no querían contagiarse.
“Llegando al hospital de El Alto, él pierde la vida, es decir, no tuvo acceso a este respirador y eso nos muestra la falta de humanidad. Realmente nos desgarra todo lo que es todo el sistema de salud boliviano, totalmente ineficiente. Son protocolos que no sirven absolutamente para nada”, criticó.
Mi esposo estaba en el Hospital La Portada, donde estuvo la presidenta con el alcalde Revilla mostrando cuán bueno era ese centro y que tenía absolutamente todo, que ningún boliviano se iba a morir porque estaba todo.
“Ha sido tan triste, porque ha sido enterrado con la asistencia de diez personas como máximo o siete, porque el protocolo no permite que haya más personas. Yo he seguido este entierro mirando a través de mi computadora junto a mi hija de 12 años, mi hijo en Estados Unidos lo propio y la familia lo mismo. Todos viendo el entierro de Richard a través de un video.
Esta visto que la burocracia, los protocolos mal diseñados le dan a la pandemia del Coronavirus la ventaja de tomar la vida de los paceños. Sea cual sea su condición social.

Valija Diplomática
CORONAVIRUS Y STRADIVARIUS Los ángeles tocan violín en el cielo, para recibir las víctimas inocentes del peor castigo divino
OVACIONES para la presidenta JEANINE por la adecuada conducción de la crisis epidémica. Juntos en la Unidad.
HOMENAJE POSTUMO al gran poeta y humanista ARMANDO SORIANO, el “chino” que se reía del mundo y de la vida…
PANDILLAS LOCAS en Santa Cruz y en Oruro, impiden la curación de pestíferos bolivianos vomitados desde Europa. Condenable conducta pero explicable pánico…
BOLIVIANA IRRESPONSABLE llegó de Italia sospechando estar contaminada y contagio a amigos y familiares que la recibieron..
PRORROGA ELECCIONARIA debería analizarse mientras dure la pandemia que agrupara inevitablemente colas humanas proclives al contagio. Sugiero primer domingo de Septiembre 2020…
OBITUARIO para el diplomático peruano JAVIER PEREZ DE CUELLAR, muerto a los 100 años, pero aparentaba 99…
El MAS se ha propuesto provocar protestas contra la cuarentena y el desabastecimiento, según comprobó la semana pasada el ministro Iván Arias y el partido del cocalero Morales no lo desmintió, sino que fue más allá: intensificó la campaña.

Arresto domiciliario jamás imaginado
Por Álvaro Riveros Tejada
Desde noviembre del año pasado, dos importantes sucesos han sacudido nuestra historia tanto nacional, como internacional. Por un lado, la caída del régimen autócrata masista de Evo Morales, después de 14 años de tácita dictadura y, por el otro, la pandemia del coronavirus chino que aún asola a todo el planeta.
Ambas calamidades tienen un común denominador que las caracteriza, y es su mortífera incidencia sobre las sociedades donde se desarrollan, tal como la industria del narcotráfico, a la cual fuimos adscritos como socios proveedores de materia prima (cuándo no), integrando el primer sindicato del crimen organizado continental que se fundó bajo la careta del Foro de Sao Paulo, hábilmente digitado por Fidel Castro, Hugo Chávez y sus secuaces.
Las secuelas de ese narco connubio, al igual que cualquier pandemia, siembra con lágrimas y muerte los millones de víctimas que cobra a su paso empero, son pocos los gobiernos que se dan por aludidos al ofuscarse con las ingentes sumas de dinero que rinde su comercio, y ese arte camaleónico de traducirse en políticas de contenido populista, que convierte a sus traficantes en egregios ciudadanos.
Es entonces cuando aplaudimos la actitud de los EE. UU. al acusar sin ambages al sátrapa venezolano Maduro y a su cúpula gobernante por sus nexos con el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Especialmente, por sus vínculos inocultables con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para exportar toneladas de cocaína a los Estados Unidos.
Tales medidas estadounidenses complican indirectamente al vicepresidente de España, Pablo Iglesias y a José Luis Rodríguez Zapatero, quienes mantuvieron una cercana relación con la dictadura chavista y con representantes de las FARC.
Dichos nexos, que no son nada secretos para la Agencia Antidrogas (DEA) pueden convertirse en órdenes de captura similares a las emitidas en contra de la cúpula chavista y de algunos de sus principales aliados en la región, aunque gocen del carácter circunstancial de refugiados o asilados.
Elliot Abrams, representante de los EE. UU. para asuntos de Venezuela, al referirse a la fuga del Gral. Hugo Carvajal, exjefe de inteligencia de Chávez y refugiado por el gobierno español de Pedro Sánchez, manifestó públicamente que dicha evasión era una gran vergüenza para el gobierno de España y no ocultaba su profunda indignación con los socialistas y comunistas, aliados de ese gobierno, bajo cuya tuición se encuentra actualmente, la Central Nacional de Inteligencia.
¿Es el Covid-19 una creación maquiavélica y una estrategia para someter al mundo? Y si este fuera el caso, ¿Cómo la gestaron? Si es una invención maquiavélica, ¿Quién la creó? La respuesta ha originado una guerra de acusaciones y especulaciones entre potencias, y otra entre intrigantes. Lo cierto es que las coincidencias entre las feas pandemias que atribulan a la humanidad actualmente son extraordinariamente similares. Por un lado, está la del cocavirus y, por el otro, el coronavirus que nos ha recluido en un arresto domiciliario jamás imaginado.

Desde la tierra
Los nuevos héroes
Por Lupe Cajías
Aprendí en la escuela a repetir nombres de héroes, a cantarles, a recitarles poesías infantiles y a copiar sus gorras frigias. A recordar sus figuras con el fusil en bandolera o apuntando directo a un enemigo que imaginábamos feroz. Aprendí sobre la divisa colorada, el escudo, la banda, el himno, la batalla. También los ídolos que aparecían en afiches, con su puro en la boca y el uniforme militar, las botas, las boinas guerrilleras.
Desde el estallido de la pandemia de COVID 19 los nuevos héroes no portan armas. Son mujeres y hombres de diferentes edades, con distintas especializaciones, con muchos obstáculos, pero con un compromiso atávico: sanar al prójimo. La nueva divisa es blanca, de simple tela, una cofia tiesa, unos instrumentos científicos, un lapicero, una libreta de apuntes; palabras, acciones, no disparos. Dispuestos al sacrificio personal sin esperar guirnaldas ni estatuas plebeyas.
Hay excepciones, como es regla en toda guerra. Son los menos. La gran mayoría de médicos, enfermeras, paramédicos, trabajadores de apoyo en casas de salud o en ambulancias está luchando en todo el mundo para frenar la amenaza planetaria.
En Bolivia, se convirtieron en la vanguardia de la resistencia civil desde hace varios años. Enfermeros, salubristas, ginecólogos, pediatras, internistas, gastroenterólogos, cardiólogos, anestesiólogos, nefrólogos, neurólogos, epidemiólogos y sigue un largo etcétera. Comenzaron su larga lucha por asuntos gremiales cuando comprendieron por experiencia directa que el frágil edificio de la salud pública se rajaba cada día más por las deficientes políticas estatales.
Después ganaron las calles para derrotar la propuesta de un nuevo Código Penal contradictorio y con sutiles amenazas a libertades ciudadanas. Las manifestaciones cotidianas convocaron el respaldo de miles de ciudadanos y fueron las primeras experiencias de movilización territorial en todo el país. Su consigna de “Nadie se rinde, nadie se cansa” marcó a toda una generación.
Entrenados en la lucha social más allá de hospitales y consultorios volvieron a enfrentarse con la represión en los 21 días de resistencia civil el año pasado. A varios los vimos golpeados: mandiles blancos manchados con su propia sangre.
En la pandemia del coronavirus son otra vez la vanguardia de contención. En Bolivia, en América Latina y en todo el mundo. Una prueba inmensa a su vocación, a su juramento hipocrático, a sus familias, a su vida de hogar, a sus propias ambiciones profesionales.
Las historias que conocemos estos días superan a cualquier serie televisiva sobre hospitales o medicina; son capítulos de tristísimas condiciones de trabajo en la mayoría de los países, incluso del primer mundo. Varios doctores están infectados, varias enfermeras han dado hasta el último aliento para salvar la vida de una anciana o de un benemérito.
En muchas calles europeas salen policías y bomberos para rendirles con sus sirenas una especie de serenata de agradecimiento. Los ciudadanos abren sus ventanas, salen a los balcones para aplaudirlos en medio de las lágrimas por este horror que hoy vive la Humanidad.
No estaba equivocado San Pablo al poner junto a apóstoles y a profetas a aquellos que tienen el don de curar. El don de los héroes de esta época. Agradecida por todo ello.

¿Eres mundano?
Don Vicente
Coro, Coro... ¿dónde estas yendo?. Antes de nada, quiero agradecer porque tu aparición, en un hermoso primer día de abril, es como cuando se te ocurre transformar tu acercamiento, en favor de alguien al que nunca quisieras como amigo cercano. Estas jugando con la vida de todo terrestre y creo que tu no te salvas de serlo. O... ¿miento?. Bueno, hay actitudes de congéneres que, no se podría esperar que mejoren en sus relaciones entre humanos y se tornen de pronto en buena gente. Verás, yo tenía un vecino que nunca quiso mirarme de frente, sin el uso de barbijo. Es que nunca se imaginan que la verdadera buena actitud se nota en los ojos de las personas. Por los ojos se irradia el cariño o el odio. Hoy estoy feliz, porque noto que no se habla mucho de la política sucia, que nubla nuestros cielos hermosos. Yo se que tu irás cambiando también tu apego a los hombres y mujeres buenos y malos del planeta. Es bueno el cambio... pero no tanto. Hasta pronto, Corito y... hasta nunca.

Donde anda Vicente
Por Patricio F Valdés Marín
“¿Dónde anda Vicente?, donde anda la gente”. Como en el caso de este viejo dicho español, en el del covid-19 todo el mundo es un Vicente que cree la narrativa rutinaria y, como robot, actúa como todos lo hacen, sin hacerse algunas preguntas básicas. ¿Estoy reaccionando irracionalmente por pánico e histeria? ¿Cómo o quién propaga el pánico? ¿Resulta efectivo controlar el contagio de la enfermedad mediante el distanciamiento social y el cierre de fronteras? ¿Por qué un mandatario (es decir, quien debe actuar según es mandatado) pasa a actuar en forma tiránica y sin responder a la ciudadanía? ¿Por qué uno está dispuesto a acatar cualquier orden por peregrina que sea? ¿Qué significa esta enfermedad?
Al parecer, como si nadie pudiera pensar por sí mismo y expresarse políticamente, todo atisbo de democracia y sus libertades quedó relegado por una autoridad devenida en tiránica con la anuencia del temor a morir de los ciudadanos. Todos están dispuestos a quedarse en sus casas porque se lo ordenan, a pesar que no puede acudir a trabajar y ganarse el sustento para él y su familia y correr el riesgo de perder la pega. Asimismo, con esta estrategia paralizante el gobierno se arriesga al colapso de la economía y subsiguientemente a una masiva rebelión a causa de la completa desesperación colectiva. 
Un reconocidamente irresponsable pero muy responsable son los medios masivos de comunicación que por buscar ventajas económicas siembran el pánico en la gente al persistir en una chata narración y conteo de víctimas. Algunos teóricos conspirativos creen que mentes siniestras están manejando la prensa para un inconfesable propósito. Sepa Moya.
Siguiendo ciegamente parámetros internacionales, el gobierno busca afanosamente terminar con la enfermedad mediante cuarentenas, que es como estar en la cárcel con el agravante que nadie te da la comida. Como una pared que se caerá si uno no la apuntala personalmente y que si uno se retirara, ésta se cae, el problema es que el contagio del covid-19 resurgiría igual si se terminara la cuarentena, pues se volvería a lo mismo. Tal vez, quienes diseñaron esta estúpida estrategia estarían pensando que alguien vendría con un palo o vacuna para apuntalar la pared o que así se llegará más pronto al peak que milagrosamente reanudará la vida anterior. Sin embargo, la causa de la enfermedad no es el contagio, sino la agresividad de un virus muy contagioso.
El desatino de la OMS ha sido tal vez mayor que el de Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal, quien para evitar el punto recesivo del ciclo económico, en 2008, decidió imprimir inorgánicamente billones de dólares y salvar así a los bancos y empresas deficitarios de su inminente quiebra. Esta política financiera constituyó el fundamento del gigantesco colapso económico que se avecina, aunque el Fed y el Tesoro, ahora fundidos, estén últimamente imprimiendo billones de dólares.
Aunque no se lo puede demostrar, todas las evidencias apuntan a que el coronavirus fue generado en uno de los 170 laboratorios que el Pentágono posee para el desarrollo de sus armas bioquímicas, tal como otra de sus divisiones desarrolla armas nucleares con ilimitado financiamiento y sin dar cuenta a nadie. Ellos tienen por norma ensayar sus armas en la misma población. Probablemente, el covid-19 fue diseñado para atacar a la población china y otra cepa lo fue para Irán; parece que no consideraron que podría mutar. 
Si esta enfermedad se afrontara dignamente, como en épocas menos ateas e intrascendentes, un porcentaje la sufriría, algunos más intensamente, y otros, especialmente quienes su salud está débil, morirían. Es decir, la población disminuiría en alrededor del 3%, que es la tasa de mortalidad de esta enfermedad, lo que no sería un gran drama en comparación con el tremendo caos que está quedando como resultado de que se cree que el máximo valor de un individuo es su propia vida.
Finalmente, como Vicente, todos suponen que derrotando en una guerra al coronavirus todo volverá a la normalidad. No sólo esto es una gran y falsa ilusión, considerando el muy torrentoso caudal que ya ha pasado bajo el puente, sino que no toman en cuenta que estamos viviendo en tiempos apocalípticos, cuando el corona virus no es más que otra tribulación y de las menores.

En río revuelto…ganancia de comerciantes
Por Mirna Quezada Siles
Supermercados, mercados, farmacias y transporte público: los ganadores. Luego que la Presidenta Jeanine Áñez instruyó en domingo 15 y martes 17 de marzo una serie de medidas a ejecutarse con el fin de frenar la propagación del Covid-19, gran parte de la población de La Paz se volcó a supermercados, mercados, farmacias y otros lugares de venta en busca de alimentos, bebidas, productos de higiene y medicinas.
El agio y la especulación primaron en estos espacios que subieron precios de muchos productos sin medida ni clemencia. Los operativos de control interinstitucionales y del Gobierno Municipal de La Paz (GMLP) resultaron insuficientes ante la desesperación de personas que compraron y casi “limpiaron” estantes de muchos centros de acopio.
Ni la instrucción de horario continuo en instituciones públicas y privadas, ni la prohibición de reuniones de más de cien personas (primeras medidas) sirvieron para impedir aglomeraciones; todo lo contrario, las determinaciones y recomendaciones gubernamentales provocaron mayor desesperación y angustia entre los vecinos.
En cuanto al transporte público, se pudo evidenciar que tanto buses, minibuses, trufis y radiotaxis circularon tan llenos de gente que el riesgo potencial de infectarse creció. Para colmo, ante la ausencia de indicaciones precisas sobre higiene por parte del GMLP, se advirtió la circulación de vehículos con falta de limpieza y poca o nula ventilación.
Para “Hoja del Sur” se hizo una breve encuesta al respecto y muchos vecinos de Miraflores, Sopocachi, Obrajes, Calacoto y Achumani se quejaron por la falta de supervisión en los espacios de abastecimiento. “La gente entró como loca y agarró lo que pudo” dijo un señor de la tercera edad. Otra señora afirmó “las familias llegaron en grupos grandes, tomaron productos a empujones y llenaron sus autos”. “Fue terrible, la gente nos reñía para apurarnos e irresponsablemente manejaba el dinero, nadie nos cuida” señaló la cajera de un supermercado.
Sobre los mercados opinaron que las “caseras” ocultaron algunos productos y a otros les subieron el precio como si nada. “El limón, las naranjas y otros cítricos subieron al doble” se quejó una ama de casa a lo que otra añadió: “ocultan alimentos y mucha fruta la venden en mal estado, la Intendencia Municipal brilla por su ausencia”.
Al mencionar el transporte público la población señaló que los conductores no usaron barbijos, no limpiaron sus vehículos y menos trataron con amabilidad a personas de la tercera edad, es más, en algunos casos hasta los rechazaron.
Indigentes, mendigos y otros sectores abandonados en la ciudad maravilla y por quienes no hizo nada al respecto durante 14 años el anterior gobierno, influirán mucho también en el enfrentamiento de este nuevo mal mundial.
En la urbe paceña se vive momentos de zozobra por el nuevo coronavirus que sin duda alguna afectará notablemente a los bolsillos de toda la población. Ojalá la hospitalidad, solidaridad y respeto con quienes son más vulnerables, sean protagonistas en los días por venir.

Tiempos de pandemia
Por Marcelo Ostria Trigo
Hace poco que en nuestro país nadie se había contagiado con el coronavirus (COVID-19), y la esperanza –leve por cierto– era que no llegue, que pase de largo. Pero se trata de una pandemia inatajable que se expande en los cinco continentes y que tiene a las naciones dedicadas a sobrellevar y erradicar esté mal que crece a un ritmo que muestra que, si continúa la expansión, no habrá lugar libre de esta peste.
Mientras tanto, la preocupación de autoridades y colectividades varía en intensidad y en la forma de responder a este desafío. Hay los que, como es de esperar, no solo apoyan, sino que cumplen con las oportunas y rápidas medidas adoptadas responsablemente por el actual gobierno; entre ellas, que todos nos quedemos en nuestras casas y que cumplamos las recomendaciones de las autoridades. La cuestión es que, como se dice popularmente, “el horno no está para bollos”; es decir que no es el momento para actividades sociales, políticas y electorales.
Antes que llegue la peste del coronavirus, se había fijado el 3 de mayo próximo para las elecciones generales. Ciertamente, con la cuarentena decretada por el gobierno, y con las indispensables medidas adoptadas para la protección de la salud general, es imposible seguir el calendario antes aprobado. Esto no parece complicado comprender. El Presidente del Tribunal Supremo Electoral lo ha explicado con claridad.
Sin embargo, hubo nomás resistencia a la postergación. Fue de los que pensaban que esto perjudicaría su candidatura, ya que es notoria su declinación de apoyo ciudadano. Por ello, tanto el candidato Arce Catacora, como su jefe en Buenos Aires, insistieron en que la fecha de elecciones del 3 de mayo era inmodificable, lo que, en verdad es una majadería. Luego aceptarían a regañadientes una postergación, aún no definida la fecha. Mientras tanto, otro candidato, ante su claro descenso de popularidad, afirmaba que, tan pronto como sea posible, hay que apresurar la fijación de la fecha de los comicios, lo que muestra avidez, además de temor a la derrota electoral que une a ambos candidatos.
La misma actitud inmediatista –si se quiere irresponsable– fue asumida por gobernantes populistas. Este es el caso de México, donde su presidente, para demostrar que se trataba solo de una “gripecita”, participaba en reuniones callejeras. Se mezclaba imprudentemente con los asistentes. Luego, ante la inocultable evidencia de la gravedad de la pandemia, tomó algunas medidas de precaución.
Esta pandemia solo acabará cuando se cuente con vacunas y medicinas adecuadas, y cuando todos, gobiernos y pueblos, estén dispuestos a abandonar enconos y a cumplir responsablemente todas las medidas de precaución frente a esta calamidad mundial.
Siglo 21
CONTRA LA MUERTE 
Se trata de una carrera contra la muerte, pues saben los masistas que si la pandemia causara la mortandad que se puede prever por el pésimo estado de la salud pública, los electores le darían el voto castigo.
Por ello es que el cocalero dice desde Buenos Aires que no se debe aceptar que las elecciones sean aplazadas, y lo repiten algunos masistas, aunque Eva Copa y Sergio Choque lo dicen cada vez con menos convicción.
DEMASIADA CORTESÍA 
El problema es que las proyecciones del avance del virus incluso en países vecinos dicen que sus golpes más duros serán a finales de abril, es decir a una semana del 3 de mayo.
Con mucha cortesía, quizá excesiva, el presidente del TSE responde a los masistas diciendo que si el organismo ha propuesto que las elecciones sean aplazadas para realizarse entre el 7 de junio y el 6 de septiembre, fue porque los partidos estuvieron de acuerdo en ello.
MASISTAS CASI REBELDES 
Pero el MAS dice que no hubo consenso para decidir que las elecciones no pueden realizarse el 3 de mayo, y menos para aplazarlas por dos o tres meses, aunque al mismo tiempo Copa y Choque remarcan que están arriesgando sus vidas al asistir al parlamento.
Entre noviembre y febrero, los masistas que dirigen el parlamento se habían distanciado de las instrucciones que llegaban de Buenos Aires y repetían sus denuncias del tratamiento racista que recibieron de parte de los dirigentes próximos al cocalero Morales desde 2006.
Ahora, en las primeras reuniones sobre la fecha de las elecciones, Copa y Choque llegaron a contradecir las posturas del cocalero difundidas por el periodismo, pero luego optaron por respaldarlas casi a regañadientes.
LOS MUERTOS DEL VIRUS 
Lo que dice el cocalero desde la capital argentina es que el MAS no puede aceptar que las elecciones sean fijadas para una fecha posterior a la llegada del gran coletazo del coronavirus, porque la cantidad de muertos sería atribuida por el electorado a la pésima asignación de recursos entre 2006 y 2018.
Sabe el cocalero que el gobierno transitorio podría hacer una fuerte campaña de información subrayando la responsabilidad del MAS en el desamparo en que está la salud pública.
BOLIVIA-TV INGENUA 
Los masistas están deseando que los responsables de Bolivia Tv sigan siendo tan ingenuos como hasta ahora: no sacan provecho de ese medio para difundir los datos sobre el despilfarro de los catorce años. Sólo tendrían que mostrar las estadísticas y datos oficiales del propio gobierno masista, pero por alguna extraña razón no lo hacen.
Si se difundiera, por ejemplo, la diferencia de los presupuestos asignados entre 2006 y 2019 a propaganda (US$ 4.000MM) y a salud (US$ 1.950MM), ese canal ayudaría a entender la realidad que ahora vive el país cuando el golpe más fuerte del virus está por llegar y podría causar miles de víctimas.